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Cuaderno de investigación de Leoncio López-Ocón sobre las reformas educativas y científicas de la era de Cajal

Rey Pastor dibujo 1932


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Enero 1932: el empuje educativo y científico-técnico en el Madrid republicano

Hojeando la prensa de la época se aprecia una cierta efervescencia cultural en el Madrid de enero de 1932, que tuvo su paralelismo en el ámbito educativo y en las actividades científicas y técnicas.

Destacaré a continuación algunas de las manifestaciones más significativas de ese empuje educativo y científico-técnico que tuvo lugar en la ciudad de Madrid, cuyos habitantes eran informados puntualmente de los diversos problemas socio-políticos a los que tenían que enfrentarse los gobernantes de la coalición republicano-socialista entonces en el poder. En efecto, el gabinete presidido por Azaña en aquel entonces tuvo que afrontar en ese mes de enero de 1932 diversas protestas sociales en tierras catalanas y andaluzas, organizadas fundamentalmente por los anarquistas; gestionar las crisis derivadas, primero, de la muerte el último día del año 1931 de cuatro guardias civiles en el pueblo extremeño de Castillblanco, suceso que dio lugar al reportaje del periodista Francisco Lucientes “Geografía humana de la España remota. Castillblanco, pueblo de ilusos”, publicado  el domingo 17 de enero en las páginas del diario El Sol, con cinco ilustraciones de Sancha, y luego la crisis suscitada por la muerte de varios huelguistas por disparos de la guardia civil en la población riojana de Arnedo. Y además tuvo que hacer frente a las múltiples protestas de la oposición de los católicos, especialmente fuertes en el País Vasco y Navarra y en Castilla la Vieja, disconformes con las medidas anticlericales, como la disolución de la Compañía de Jesús y la incautación de sus bienes que se produjo por un decreto de 23 de enero con el que se aplicaba el controvertido artículo 26 de la constitución republicana aprobada semanas antes.

Castillblanco plaza

Centrándome en el ámbito educativo cabe destacar la interesante entrevista que un periodista del recién nacido diario Luz -apareció su primer número el 7 de enero –, financiado por Urgoiti, y vocero de los planteamientos de Ortega y Gasset, le hizo al nuevo director del instituto del Cardenal Cisneros de Madrid, el catedrático de Latín Vicente García de Diego (1878-1978), un notable filólogo, con motivo de una serie de reformas efectuadas en ese importante centro educativo madrileño gracias a una aportación económica de cincuenta mil pesetas del gobierno republicano. Gracias a ella se construyó una sala de proyecciones para 350 espectadores, se adquirió “un magnífico aparato alemán de proyecciones” y el instituto se suscribió a una cinemateca. (Luz 19 enero 1932).  Por ese tiempo había en efecto un cierto interés por el cine educativo y científico. A este respecto es de interés el artículo “Las películas científicas. Cómo se filma el crecimiento de una planta”, firmado por Alfredo Cabello, publicado por Luz el sábado 30 de enero.

Las reformas e innovaciones educativas introducidas en un lugar señero de la enseñanza secundaria madrileña se producían en el marco de un amplio movimiento reformista que estaba impulsando el ministro socialista de Instrucción Pública y Bellas Artes Fernando de los Ríos. Así a finales de ese mes se promulgó el decreto de creación de la Facultad de Pedagogía de la Universidad Central de Madrid, que tan hondas repercusiones tendría en la formación de maestros y en la institucionalización de las ciencias de la educación en la sociedad española. A su vez  El Heraldo de Madrid informaba el martes 26 de enero que el ingeniero de caminos José Cebada, profesor de Termotecnia y de Proyectos de elementos de la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, “de gran prestigio científico y abolengo republicano” era propuesto como director general de enseñanza técnica, una nueva dirección general de la que iban a depender las : Escuelas especiales de Ingenieros civiles, procedentes de los Ministerios de Fomento y Economía Nacional;  las Escuelas Superiores y Elementales de Trabajo;  las Oficinas de Selección profesional;  los Institutos de Reeducación y Orientación profesional y el Psicotécnico de Madrid; y el Centro de Perfeccionamiento obrero, según determinaría la Gaceta del 10 de febrero de 1932.

Entre tanto proliferaban iniciativas científicas de diverso orden. Se suscitaron debates sobre las investigaciones prehistóricas en Madrid a propósito de una iniciativa del Ayuntamiento de Madrid, presidido por Pedro Rico (ver Luz 27 enero  p. 6 y el artículo de Rafael Alvarez en el mismo diario del día siguiente 28 titulado “La prehistoria madrileña. Un fracaso que estaba previsto”); o sobre colecciones etnográficas como la polémica en la que se involucraron Victorina Durán y el crítico Juan de la Encina a propósito del Museo de Artes decorativas y el Museo del Traje (El Sol domingo 17 enero p. 5 y El Sol miércoles 20 enero p. 1). Se informaba de reuniones de las sociedades científicas como la Sociedad Española de Antropología (Luz 30 enero sábado p. 13) o del Laboratorio de Matemática de la Junta de Ampliación de Estudios que celebraba sus sesiones en la madrileña calle de duque de Medinaceli nº 4 como informaba el diario El Sol del viernes 15 enero de 1932 p. 4.

Laboratorio de Matematica 1

Laboratorio de Matematica 2

Y se daba cobertura a las numerosas conferencias que científicos diversos impartieron en diversos lugares de Madrid en aquel enero de 1932.

Pio del Río Hortega selloPor ejemplo la impartida el 14 de enero por Pío del Río Hortega (Portillo (Valladolid) 1882-Buenos Aires 1945), uno de los discípulos más brillantes de Santiago Ramón y Cajal,  en la sede del Centro de Intercambio Intelectual Germanoespañol. Del Río Hortega, que por ese entonces era director del Instituto Nacional del Cáncer y un destacado militante del partido radical de Alejandro Lerroux, publicaría meses después esa conferencia, en la que demostró las interrelaciones entre arte y ciencia en su práctica experimental, en las páginas de la revista ResidenciaDe esa conferencia un periodista del diario El Sol, ya citado, informaba en los siguientes términos:

Pío del Río Hortega enero 1932

 

Otras conferencias a las que la prensa prestó atención fueron las dos que impartió el nutricionista y endrocrinólogo Enrique Carrasco Cadenas (1895-1959), profesor de la Escuela Nacional de Sanidad, en el paraninfo de la Residencia de Señoritas, institución que dejó honda huella en la cultura española del primer tercio del siglo XX, como podrá apreciar quien visite en estos días la exposición que se ha organizado en la Residencia de Estudiantes. Ese profesor de la Escuela Nacional de Sanidad, donde obtendría en 1934 la cátedra de Higiene de la alimentación, disertó sobre el tema “Por qué y cuándo se debe comer” y “Qué, cómo y cuánto se debe comer” los miércoles 20 y 27 de enero tras ser presentado por el relevante parasitólogo Gustavo Pittaluga Fattorini (Florencia 1876-La Habana 1956). El diario Luz (21 y 28 enero), con cuyo propietario Nicolás de Urgoiti el conferenciante tenía vínculos familiares, dio amplia cobertura a las dos conferencias, ilustrando el resumen de una de ellas con una caricatura de ese genial dibujante que fue Bagaría.

Caricatura de Carrasco Cadenas

 

Rey Pastor dibujo 1932Pero indudablemente la conferencia que suscitó mayor atención en la opinión pública de aquel momento fue la que dio Julio Rey Pastor (Logroño 1888-Buenos Aires 1962) el viernes 29 de enero con motivo de la inauguración del curso de 1932 por la sección de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales del Ateneo madrileño, institución con la que Rey Pastor tenía vinculación desde tiempo atrás, como ya expuse en otro post anterior (ver aquí). Ese matemático, que vivía entre Buenos Aires y Madrid,  y que había fundado años atrás el Laboratorio de Matemática de la JAE, disertó aquel día de enero de 1932  “Sobre la unidad de la ciencia” ante un auditorio nutrido. El lleno del  salón de actos le recordó a un asistente los habidos con anterioridad en las conferencias de Einstein, del príncipe de Mónaco, impulsor de la oceanografía, o del filósofo francés Henri Bergson. El diario El Sol  dedicó al evento parte de su primera página en su número del sábado 30 de enero donde se hacía una presentación del “eminente” matemático acompañada de un dibujo de Aristo-Téllez , ofreciendo además una transcripción taquigráfica de la la conferencia en su folletón durante varios días (por ejemplo en los días 30 y 31 de enero). Los números 1.299 y 1300 correspondientes a la primera y segunda quincena de febrero de la revista Madrid científico también reprodujeron  la conferencia que un periodista del diario Luz   (30 enero p. 12) resumió de esta manera

Rey Pastor conferencia 1

Rey Pastor conferencia 2

Ahora bien el gran acontecimiento científico-técnico en aquel mes de enero de 1932 fue la presentación en sociedad del gran plan de reformas diseñado por el arquitecto y urbanista Secundino Zuazo (Bilbao 1887- Madrid 1970) para reorganizar la configuración urbana del Madrid futuro en torno al eje Sur-Norte (Atocha-Chamartín), que sustituiría al eje oeste-este (que unía el antiguo Alcázar con el palacio del Buen Retiro a través de la calle Mayor y luego la de Alcalá) sobre el que había pivotado hasta entonces la organización espacial de la capital del Estado. Como resultado de ese plan se efectuó el enlace ferroviario subterráneo que acabó con la discontinuidad de la red, la prolongación de la Castellana que reestructuró el crecimiento de la ciudad y la construcción de un conjunto de edificios destinados a los Nuevos Ministerios. Zuazo, que contó con el apoyo decidido del presidente del gobierno Manuel Azaña y de Indalecio Prieto, ministro socialista de Obras Públicas, expuso detalladamente su vasto plan de reformas urbanas de Madrid en las  páginas de dos números del diario El Sol, correspondientes a los domingos 17 y 24 de enero, según se puede apreciar a continuación. Parecía haber pues a principios de enero de 1932 una correlación entre ímpetu científico-técnico y apuesta por la “metropolización” de la ciudad en el Madrid republicano de aquel entonces.

Zuazo 1 a

Zuazo 2

 


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Lugares de la ciencia en el Madrid de 1913

Entre el 15 y el 20 de junio de 1913 se celebró en Madrid el IV Congreso de la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias. Los tres primeros se habían celebrado respectivamente en Zaragoza (1908), Valencia (1909) y Granada (1911). La significación de la fundación y desarrollo de este esfuerzo asociativo de los científicos españoles ha sido analizada, entre otros, por Elena Ausejo y  Pelayo García Sierra.

Una de las particularidades del primer congreso celebrado en la capital del Estado español fue que los organizadores tuvieron la idea de elaborar una Reseña de los principales establecimientos científicos y laboratorios de investigación de Madrid. El libro se compuso en un muy corto período de tiempo -¡en quince días-!. Pero constituye una valiosa fuente para conocer los lugares en los que se hacía ciencia en el Madrid de hace un siglo. Y nos permite disponer de información de primera mano sobre las razones que indujeron a pensar a quienes hicieron esa guía de que “el progreso científico es cada día más evidente en nuestro país, y la afición por los estudios experimentales va aumentando”.

Parte de esta información se contiene en el interesante mapa interactivo Madrid: Ciencia y ciudad a principios del siglo XX, coordinado por Alfredo Baratas y Antonio González Bueno, que se puede consultar en el área de ciencia y sociedad del portal de madrimasd (ver aquí.) Con el ánimo de profundizar en la información que se ofrece en él se elabora esta entrada.

Como he señalado la realización del libro de 277 páginas que elaboraron los organizadores del mencionado Congreso de 1913 se hizo con prisas y ello se nota en el orden y contenidos desiguales de la información, pues unos contienen fotografías -que han sido bien utilizadas por los diseñadores del mencionado mapa interactivo Madrid: Ciencia y ciudad- y otros no.

Ahora bien leyendo la reseña con atención encontramos valiosos datos sobre la historia y funcionamiento de las siguientes instituciones y laboratorios y una galería de imágenes -que indicamos a continuación- que nos aproximan a los objetos e instrumentos que un paseante curioso podría observar si hiciese una ruta por el Madrid científico de 1913, con excursión a San Lorenzo del Escorial para visitar la Escuela de Ingenieros de Montes. En esa ruta se encontraría con instituciones estatales, unas de carácter militar, y otras de carácter civil, y alguna vinculada al Ayuntamiento de Madrid.

Entre las de carácter militar se encuentran:

el Laboratorio del Material de Ingenieros, cuya misión principal era el examen técnico de los materiales destinados a las obras y edificaciones del Ejército. La información que se ofrecía sobre ese laboratorio se complementaba con once fotografías correspondientes a: edificio principal; sala de análisis y ensayos clínicos; salas de máquinas: número 1, y 2; microscopio Le Chatelier-Reichert para metalografía; sala de ensayos de cementos y piedras; máquina Falcot para ensayo de ballestas; hornos eléctricos; máquina Brinell para ensayos de dureza; péndulo Charpy para ensayos de “resiliencia”, y máquina universal Falcot.

 el Taller de precisión, laboratorio y centro electrotécnico de Artillería con las siguientes quince fotografías: Vista general de los edificios; Central eléctrica; Gabinete de medidas eléctricas; Gabinete de pruebas de explosivos; sala de preparaciones; Laboratorio de análisis; Laboratorio de gases; Laboratorio de pruebas de pólvoras; Metalografía. Banco de proyección y espectroscopio; Horno eléctrico;  Gabinete de metrología; Sala de balanzas; Sala de construcciones; y Laboratorio de pruebas mecánicas.

el Depósito de la Guerra, estrechamente relacionado con el  Estado Mayor Central del Ejército. Su noticia se complementaba con cinco ilustraciones alusivas a sus trabajos cartográficos: Fragmento de la hoja nº 45 del Mapa Itinerario Militar de España; Plano de las Rías Bajas de Galicia; (lavado) los Picos de  Europa; Mapa Militar de España al 1:200.000 (lavado).- Los Picos de Europa; y Plano de Alcázar Quebir en Marruecos.

el Laboratorio Central de Medicamentos de Sanidad Militar, ubicado en la calle de Amaniel. La información que se ofrecía sobre él se acompañaba de trece fotografías accesibles en

http://www.madrimasd.org/cienciaysociedad/patrimonio/madrid-cientifico/MCM-1900/portada.swf

La relación de imágenes es la siguiente: Vista del edificio; Sala de análisis; Sala de balanzas; Departamento de máquinas; Departamento para la fabricación de cápsulas y comprimidos; Departamento de preparación de extractos fluidos; Alambiques; Departamento de productos químicos; dos vistas del Departamento de sueros y ampollas; Departamento de especialidades farmacéuticas; Departamento de medicamentos envasados; y Almacenes.

Personal del Laboratorio Central de Medicamentos de Sanidad Militar hacia 1900. La imagen procede de la Biblioteca Virtual de la Real Academia Nacional de Farmacia. Está accesible en Europeana. José Ubeda y Correal, su principal impulsor, está sentado en primera fila a la izquierda del espectador.

Personal del Laboratorio Central de Medicamentos de Sanidad Militar hacia 1900. La imagen procede de la Biblioteca Virtual de la Real Academia Nacional de Farmacia. Está accesible en Europeana. José Ubeda y Correal, su principal impulsor, está sentado en primera fila a la izquierda del espectador.

el Instituto de Higiene Militar. Ubicado en el nº 56 de la calle Alberto Aguilera dependía de la sección de Sanidad Militar del Ministerio de la Guerra. Se había creado en 1885. En él se formaban los médicos militares y los oficiales veterinarios. En su reseña se ofrecía un resumen de los trabajos que se habían efectuado en él entre 1908 y 1912, una valoración de los análisis efectuados en 1912 y una valoración económica de los productos elaborados en ese año de 1912. Además la información se completaba con ocho fotografías que se pueden visualizar en el website Madrid científico mencionado anteriormente. Correspondían a: Vista del edificio; Laboratorio de servicios generales; Laboratorio de análisis clínicos; Laboratorio de bacteriología; Laboratorio de sueros; Laboratorio de análisis higiénicos; Laboratorio de Veterinaria; y Biblioteca.

el Centro técnico del Cuerpo de Intendencia Militar, creado por real orden de 22 de agosto de 1911 para reunir las tareas de la “Comisión de estudios y experiencias” y el Laboratorio del disuelto cuerpo de Administración militar se encontraba en pleno período de reorganización. Entre sus instalaciones contaba con Laboratorios de materias alimenticias, grasas, combustibles, materias textiles, cueros; un Laboratorio para preparaciones y trabajos foto y micrográficos; talleres de dibujo, pintura y depósitos electrolíticos, y oficina de estudios de aparatos, enseres y efectos relativos a los servicios de subsistencias, acuartelamiento, vestuario, transportes, hospitales y campamento. La noticia sobre este Centro no iba acompañada de ilustraciones.

Entre las instituciones y establecimientos de carácter civil cabe diferenciar:

– las Escuelas de Ingenieros como:

    la Escuela de Ingenieros de Minas en la calle de Ríos Rosas ocupó a partir de 1893 un edificio diseñado por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco. La reseña de esta escuela abarcó la descripción del laboratorio químico industrial y docente; el laboratorio de electricidad y los talleres mecánicos de carpintería y labra de metales. Se ilustraba la información con cinco fotografías correspondientes a: sección de investigaciones científicas; la comisión del grisú con Aparato de Schöndorff para ensayo de lámparas de seguridad en atmósferas inflamables; sección de electrotecnia; y dos vistas de la sala de electrometría.

Escuela Ingenieros de Minas 1906-1914-lacoste

   la Escuela de Ingenieros de Montes, situada a la entrada del Real Sitio de San Lorenzo del Escorial. Se ofrecía una noticia detallada del edificio, de su plan de enseñanza, de la biblioteca y de sus gabinetes y laboratorios, acompañada de siete fotografías alusivas a: Vista general de la Escuela; Biblioteca; Laboratorio de Química; Gabinete de Topografía; Gabinete de Zoología; Museo de industrias forestales; y Laboratorio de experimentación forestal.

Escuela Ingenieros de Montes (1870-1914)

Vista del edificio de la Escuela de Ingenieros de Montes en El Escorial

  la Escuela especial de Ingenieros agrónomos o Instituto Agrícola de Alfonso XIII, cuyos orígenes se remontaban a la Escuela central de Agricultura creada en Aranjuez el 1 de septiembre de 1853. Basándose en unos Apuntes históricos de Gumersindo Fernández de la Rosa se exponen los hitos y las vicisitudes de esa singular institución educativa hasta que se creó la Escuela Superior de ingenieros agrónomos por real orden de 16 de agosto de 1876. Se ofrecen entonces detalladas noticias sobre las enseñanzas teóricas y prácticas impartidas en ella, entre las que destacaba la formación hidráulica como se aprecia en este artículo (ver aquí). El texto se completaba con cuatro fotografías correspondientes a: Vista del edificio de la Escuela de ingenieros agrónomos, ubicado en las proximidades de la actual Casa de Velázquez en la Moncloa; y tres fotografías: de uno de los laboratorios de Química; del Laboratorio de Análisis; y del Laboratorio de Electrotecnia.

Escuela de ingenieros agrónomos Vista del edificio en la Moncloa

Vista del edificio de la Escuela de Ingenieros Agrónomos en la Moncloa

 el Laboratorio Central para ensayos de materiales de construcción de la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, situado en el nº 3 de la calle de Alfonso XII, y creado por real decreto de 12 de agosto de 1898. Ocupaba los sótanos de la Escuela y en él se efectuaban ensayos químicos, físicos, mecánicos y eléctricos. Las cuatro fotografías que acompañaban a su reseña se referían a: Generadores eléctricos y balanza Kelvin; Patio de electrotecnia. Transformadores; Máquina universal Amster-Laffon, de 250 toneladas para medir esfuerzos de tracción, flexión o compresión; y Máquina Buckton, de 50 toneladas.

    la Escuela Industrial, cuya historia está resumida aquí, estaba situada en el nº 5 de la calle de San Mateo y tenía como anexos los Talleres Electro-mecánicos situados en el nº 68 de la calle de Embajadores. Según se informaba en la reseña que estamos resumiendo este centro formativo contaba con “un buen Gabinete de física, un Gabinete fotométrico y de medidas eléctricas, y de un Laboratorio de química con excelente material”. Disponía además de “otro buen Laboratorio de química, con aparatos muy modernos” en el local donde estaban situados los Talleres en la calle Embajadores. Allí había también un Laboratorio de electrotecnia, “también con material excelente”. La noticia sobre este establecimiento, que era breve, no iba acompañada de ninguna ilustración.

– las dependientes de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas como:

  el Museo Nacional de Ciencias Naturales, con ocho fotografías sobre: las colecciones de vertebrados, y de articulados y un grupo de gamos expuestos al público; el Laboratorio de geología; dos sobre las salas de mineralogía; un departamento del laboratorio de entomología; y las colecciones de malacología en la sede que ocupa actualmente, a la que se había trasladado en 1910.

El Palacio de la Industria y de las Artes en 1887. En 1910 el Museo de Ciencias Naturales se instalará en una parte de él

El Palacio de la Industria y de las Artes en 1887. En 1910 el Museo de Ciencias Naturales se instalará en una parte de él

    el Laboratorio de Investigaciones Físicas,  dirigido por Blas Cabrera, también se instaló en el Palacio de las Artes y de la Industria. Estaba formado por cuatro secciones -Metrología, Electricidad, Espectrometría y Espectrografía y Química física- que ocupaban nueve salas. La noticia de ese novedoso laboratorio, fundado en 1910, iba acompañada de seis fotografías correspondientes a: Vista general de una de las dos salas de Metrología; Mesa de trabajo de una sala de Metrología; Instalación para la Magneto-química en una de las dos salas de Electricidad; Vista general de una sala de Electricidad; Conmutador de las baterías de acumuladores; Cuadro general de distribución. Quien elaboró la noticia mostró interés en detallar que la biblioteca del laboratorio a pesar de su reciente fundación contaba con adecuados materiales de consulta y estudio. Entre ellos se encontraban las colecciones siguientes de las principales publicaciones periódicas alemanas, francesas y norteamericanas: Series de Wiedemann y Drude de los Annales der Physik; y colecciones completas de los Beiblätter in den Annalen der Physik; de los Chemisches Central-Blatt; de Physikalische Zeitschrift; de Zeitschrift für Elektrochemie; de Travaux et Mémoires y Procès verbaux  du “Bureau International des Poids et Mesures”; de Physical Review; de Zeitschrift für Instrumentenkunde y de Zeitschrift für Physikalische-Chemie.

    el Museo de Antropología, Etnografía y Prehistoria con nueve fotografías sobre: Pórtico del Museo; Salón de Etnografía; Colecciones de ídolos; Indios del Napo de América del Sur; Grupo de negros ashantis jugando al “apon-ayo”; Busto de una joven indígena de las islas Carolinas; Sala de Prehistoria; Instrumentos de sílex de la estación cuaternaria de San Isidro de Madrid; y Laboratorio antropométrico.

Museo Antropológico

    el Laboratorio de Investigaciones Biológicas, dirigido por Santiago Ramón y Cajal, que ocupaba el ala meridional del segundo piso y una parte del tercero del edificio que fue Museo del doctor Velasco, compartiendo su ocupación con el Museo de Antropología, Etnografía y Prehistoria en el paseo de Atocha. Sorprendentemente en la reseña que estamos resumiendo, efectuada con motivo de la celebración del IV Congreso de la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias en Madrid, se afirmaba que este laboratorio dirigido por Cajal estaba adscrito a la Universidad de Madrid, pero sabemos que formaba parte del Instituto Nacional de Ciencias Físico-Naturales de la JAE que presidía precisamente Cajal. Su noticia no iba acompañada de ninguna ilustración.

Laboratorio de Investigaciones Biológicas de Cajal en un lateral del Museo de Antropología, fundado por el Dr. Velasco. Foto del autor del Blog MadridLaCiudad

Laboratorio de Investigaciones Biológicas de Cajal en un lateral del Museo de Antropología, fundado por el Dr. Velasco. Foto de Carlos Viñas-Valle, autor del Blog MadridLaCiudad

– Otras instituciones estatales como:

      el Observatorio astronómico. Su reseña se acompañaba de ocho fotografías: del edificio principal; de la Ecuatorial de Merz y vivienda de los astrónomos; de los pabellones de la ecuatorial de Grubb y del espectroheliógrafo; de la Ecuatorial de Grubb; del Espectroheliógrafo; del Círculo meridiano; de la Ecuatorial fotográfica; y una vista de conjunto del edificio principal, pabellón del espectroheliógrafo y la cúpula del heliógrafo.

Edificio principal del Observatorio astronómico de Madrid

Edificio principal del Observatorio astronómico de Madrid

[En la actualidad en la blogosfera se encuentran accesibles algunas de esas fotografías: ver por ejemplo las accesibles aquíaquí y en este album de Flickr]

     El Observatorio Central Meteorológico, situado en el Parque del Retiro, con seis fotografías cuyos encabezamientos eran: Vista del edificio principal; Estación telegráfica; Garitas de instrumentos con registro gráfico; Observación barométrica; Pluviómetros; y Lanzamiento de globos pilotos.

Vista del edificio principal del Observatorio meteorológico del parque de Retiro en Madrid

Vista del edificio principal del Observatorio meteorológico del parque de Retiro en Madrid

Pluviómetros del Observatorio Central Meteorológico de Madrid

Pluviómetros del Observatorio Central Meteorológico de Madrid

Observaciones de 1 de enero de 1913 del Observatorio Central de Meteorología

Observaciones de 1 de enero de 1913 del Observatorio Central de Meteorología

   El Instituto Nacional de Higiene de Alfonso XIII que se había creado por real decreto de 1899 con el nombre de Instituto de Sueroterapia, Vacunación y Bacteriología, estaba ubicado en el nº 98 de la calle Ferraz. Lo presidía Santiago Ramón y Cajal quien contaba con la colaboración, entre otros, de su discípulo Francisco Tello y del investigador italiano Gustavo Pittaluga Fattorini, que se había instalado en Madrid desde 1903. Las noticias que se aportan son breves, a pesar de la importancia de la institución, y no están acompañadas de ninguna ilustración.

Instituto Nacional de Higiene de Alfonso XIII

   El Centro de Ensayos de Aeronáutica y Laboratorio de Automática, dirigido por Leonardo Torres Quevedo, que compartía espacio en el Palacio de la Industria y de las Artes con el Laboratorio de Física de la JAE. El Centro de Ensayos de Aeronáutica se había organizado a partir de una real orden de 4 de enero de 1904, y el Laboratorio de Automática se creó por real orden de 22 de febrero de 1907, incorporándose por real orden de junio de 1911 a formar parte de la Asociación de Laboratorios, creada por real orden de 6 de julio de 1910, para impulsar la construcción y reparación de aparatos científicos. La reseña de estas instituciones dirigidas por el ingeniero e inventor Torres Quevedo es muy completa y ofrece numerosos detalles de su trayectoria científica y de sus publicaciones. Además está acompañada esa abundante información con veintiuna ilustraciones, relacionadas fundamentalmente con sus investigaciones sobre Cinemática y Automática y con los trabajos efectuados para la Asociación de Laboratorios.

Sus encabezamientos son: Sala de montaje y ensayos; Taller de precisión; Magnetógrafo Brañas (Aparato construido con la colaboración del inventor -del Instituto de Oviedo-, por encargo de la Asociación de Laboratorios); Cardiógrafo Gómez Ocaña (idem); Monopuis Navarro (idem); Aparato de Chapuis, modificado para determinar el punto 100 de los termómetros (construido por encargo de la “Asociación de Laboratorios”); Patrón Fabry y Perot (idem); Miógrafo Potenciano (construido con arreglo a las indicaciones del inventor); Sismógrafo Mier (aparato que se construye por encargo de la “Asociación de Laboratorios”); Microtomo (construido por encargo de la “Asociación de Laboratorios”); Aparato para medir la resistencia eléctrica de los contactos (Proyecto del Laboratorio de Automática); Duplex-Santano. Aparato que funciona en varias líneas terrestres y en el cable de Almería a Melilla; Cardiógrafo Gómez Ocaña. Pie universal (Proyectado en el Laboratorio); Aparato para medir la fuerza atractiva de los electro-imanes (Proyecto del Laboratorio); Máquina de multiplicar Torres Quevedo. Aparato de ensayo y demostración; Máquina algebraica Torres Quevedo. Aparato en construcción, destinado a la resolución de ecuaciones algebraicas de grado superior; Husillo sin fin Torres Quevedo. Mecanismo utilizado en las máquinas algebraicas para construir la fórmula y = log. (10x + 1); Transbordador funicular Torres Quevedo. (Modelo en escala 1/10); dos fotografías de El ajedrecista Torres Quevedo. Aparato de ensayo y demostración. También había una fotografía del Centro de Ensayos de Aeronáutica correspondiente a El telekino Torres Quevedo (Aparato utilizado para los ensayos del bote “Vizcaya” que se realizaron en el puerto de Bilbao). 

Maqueta del trasbordador sobre el Niágara, conocido como Spanish aerocar, proyectado desde 1888 e inaugurado en 1916

Maqueta del trasbordador sobre el Niágara, conocido como Spanish aerocar, proyectado desde 1888 e inaugurado en 1916

   la Escuela de Criminología, creada por real decreto de 12 de marzo de 1903, se instaló definitivamente en 1905 en el pabellón de la izquierda a la entrada de la Prisión celular de Madrid, situada en la calle de la Princesa en el barrio de Argüelles. En 1913 la dirigía Rafael Salillas, y como profesores le acompañaban, – tras el fallecimiento de Félix de Armburo y Federico Olóriz-, Manuel Antón, Luis Simarro, y Manuel B. Cossío. En ella se formaba al personal del Cuerpo de Prisiones en la ciencia penitenciaria, y en  materias como antropología, sociología, psicología, pedagogía y criminología. Se efectuaban además prácticas en el interior de la prisión como revelaba la obra del profesor de Psicología del Instituto general y técnico de Valladolid, Francisco Santamaría, que había sido ayudante de Luis Simarro, titulada: Los sentidos.- Lecciones elementales de Psicometría dadas en la Escuela de Criminología de Madrid. La noticia sobre esta Escuela se acompañaba de cuatro ilustraciones correspondientes a dos fotografías del Museo-biblioteca, y otras dos del Aula grande donde se impartían las enseñanzas.

Instalaciones universitarias como:

     Laboratorios y cátedra de Física de la Facultad de Ciencias en la calle de Amaniel. Constaban de cuatro departamentos: dos destinados a laboratorios de Física general, Termología, Electricidad y Magnetismo y Acústica y Óptica, y otros dos para el taller de mecánica de la Facultad y la cámara obscura necesaria para las operaciones de fotografía. La reseña se acompañaba de seis fotografías: cuatro correspondían a diferentes aspectos del laboratorio de Física general, una al laboratorio de Termología y otra al laboratorio de Electricidad y Magnetismo.

  el Instituto de Radiactividad de la Universidad de Madrid, situado en la calle Amaniel. Inició sus trabajos en 1903 como Laboratorio y a partir del 1 de enero de 1911 se tranformó en Instituto de investigación, dirigido por José Muñoz del Castillo, catedrático de Mecánica química de la Facultad de Ciencias. En su plantilla había dos preparadores auxiliadores de Radiactividad,  uno de ellos era Ignacio Bolívar Pieltain-, cuatro ayundantes y tres agregados meritorios. El Instituto, que ha merecido una importante investigación de Néstor Herrán, tenía cinco secciones: Radiofísica, Radioquímica, Radiogea y Radiocosmia, Radiobiología y Boletín y publicaciones del Instituto; libros y biblioteca. La información que se ofrecía en la reseña sobre sus actividades y líneas de trabajo se completaba con seis ilustraciones alusivas a: Sección 1. Radiofísica. Departamento para mediciones de precisión; Sección 2. Radioquímica. Cámara obscura; Sección 3. Radiogea y Radiocosmia. Departamento para los gases, rocas y minerales radiactivos; tres fotografías relacionadas con la Sección 4. Radiobiología: Observatorio de radiactividad, Campo de ensayos de abonos radiactivos y Departamento de microbiología y reconocimientos radiactivos.

Instituto de Radiactividad

    el Laboratorio de Anatomía Comparada de la Facultad de Ciencias, en el que los alumnos recibían las lecciones teóricas y prácticas de la asignatura Organografía y Fisiología animales, iniciándose en los trabajos de Anatomía comparada y de Embriología. Su descripción se acompañaba de dos fotografías referentes al laboratorio de Fisiología de la Facultad de Ciencias.

      la Facultad de Medicina de la Universidad Central que ocupaba un amplio edificio en la calle de Atocha.

Edificio de la Facultad de Medicina en la calle Atocha

Edificio de la Facultad de Medicina en la calle Atocha

Dado el “muy algo prestigio científico de que goza” se informó ampliamente de sus instalaciones en las que “el Laboratorio de Histología y de Anatomía Patológica, que Cajal dirige, tiene mundial renombre”. Esa información iba acompañada de nueve fotografías correspondientes a: vista de la entrada principal; Fachada del Hospital Clínico; Laboratorio de Medicina Legal; Laboratorio de Histología normal y patológica; dos fotografías del Laboratorio de Fisiología; Una de uno de los quirófanos; Sala de disección; y Detalle de la bóveda del gran anfiteatro.

Portada de la Facultad de Medicina de la Universidad Central

Portada de la Facultad de Medicina de la Universidad Central

 la Facultad de Farmacia de la Universidad Central, en la actual calle de la Farmacia. Su sede fue ocupada por la Real Academia Nacional de Farmacia.

Facultad de Farmacia

La actual sede de la Academia Nacional de Farmacia ocupa el edificio de la antigua Facultad de Farmacia de la Universidad de Madrid

La breve información sobre los estudios que se impartían en ella se completaba con un amplio reportaje fotográfico de veintiuna imágenes correspondientes a:

Fachada exterior; Fachada del pabellón edificado en el jardín para los estudios de Farmacología y Botánica; Museo farmacológico; Laboratorio de Mineralogía; Laboratorio de Técnica física; Laboratorio de Farmacología; Cátedra de Botánica; Cátedra de Química inorgánica; Herbario correspondiente a la Flora de España; Laboratorio de Química inorgánica; Laboratorio del profesor de Materia farmacéutica vegetal; Primer laboratorio de Materia farmacéutica vegetal; Segundo laboratorio de Materia farmacéutica vegetal; Primer laboratorio de Química orgánica; Segundo laboratorio de Química orgánica; Laboratorio del profesor de Análisis químico; Laboratorio de Análisis químico; Cátedra de Farmacia práctica; Laboratorio de Farmacia práctica; Laboratorio del profesor de Química biológica; Cátedra de Química biológica; Laboratorio de Química biológica; Cátedra de Microbiología; Laboratorio de Microbiología;  Continuación del laboratorio de Microbiología.

   la  Escuela de Veterinaria de Madrid, inaugurada en 1881, que ocupaba “un espacioso y moderno edificio” en el nº 70 de la calle Embajadores, donde se encuentra actualmente la sede del Instituto de Enseñanza Secundaria Cervantes, según destaca en su interesante blog Mercedes Gómez. (ver aquí). Su reseña se acompañaba de cuatro fotografías correspondientes a: Vista general del edificio; Laboratorio de Higiene; Laboratorio de Fisiología; Laboratorio de Bacteriología.

Vista general del edificio de la Escuela de Veterinaria. (Foto Museo Veterinario Complutense)

Vista general del edificio de la Escuela de Veterinaria. (Foto Museo Veterinario Complutense)

  el Museo Laboratorio Jurídico de la Facultad de Derecho fundado y dirigido por el decano de la Facultad Rafael de Ureña y Smenjaud (1852-1930). En él se recibía la enseñanza práctica de las asignaturas de Historia del Derecho, Derecho penal, Historia de la Literatura jurídica y Antropología criminal. El Museo de criminología del Laboratorio disponía de una serie de instrumentos procedentes de la Audiencia provincial de Madrid, según había dispuesto una real orden de 29 de julio de 1912.

Organismos municipales como el Laboratorio municipal de Madrid, fundado en 1879 y ubicado desde 1903 en la calle Bailén. Sus principales trabajos estaban relacionados con los servicios analíticos -fundamentalmente de alimentos  y bebidas- la inspección de subsistencias y la defensa contra las enfermedades infecto-contagiosas. La información que se ofrecía de él estaba acompañada de una única imagen alusiva a la Vista exterior del edificio.

laboratorio municipal detalle fachada

Detalle de la fachada del Laboratorio municipal de Madrid

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Las publicaciones de la JAE hasta 1915 según un anuncio de la revista España

A finales de 1915 el semanario España, considerado el principal portavoz político de la generación de 1914 como ya se ha señalado en varias entradas de este blog, (ver por ejemplo aquí),  insertaba en sus páginas publicitarias este anuncio.

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Se trataba de información publicitaria de la poderosa Sociedad General Española de Librería, Diarios, Revistas y Publicaciones, S.A,, con sedes en Madrid (Ferraz 25), Barcelona (Rambla del Centro 8,10 y 25), Irún (calle del Ferrocarril) y Buenos Aires (Esmeralda 378-384, 574 y 576) . En ella se daba cuenta de las publicaciones efectuadas por la Junta para Ampliación de Estudios, el organismo creado por el Estado español para dinamizar el sistema científico-educativo español y que presidía desde su fundación en 1907 Santiago Ramón y Cajal.

Como se aprecia a continuación se ofrecía un listado detallado, ordenado por secciones, de todas las publicaciones que ese organismo había editado desde su constitución hasta 1915.

Libros JAE anuncio España detalle

En la sección primeraMemorias de pensionados y trabajos varios – se informaba que la JAE ya había publicado 8 tomos de sus Anales. Esta publicación contenía mayoritariamente memorias de los pensionados cuyos estudios en el extranjero había costeado la JAE. Cada tomo costaba 8 pesetas. Indices de esos tomos se pueden consultar aquí.

Indice Anales

La sección segunda estaba destinada a dar cuenta de las publicaciones del Instituto Nacional de Ciencias Físico-Naturales. Eran 26 trabajos generados fundamentalmente en el Museo Nacional de Ciencias Naturales que vivía un momento de gran actividad gracias a la gestión de su director el entomólogo Ignacio Bolívar. Muchos de ellos están accesibles on line hoy en día en el magnífico portal de fondos digitalizados del CSIC Simurg.

El Museo, en efecto, editaba monografías, agrupándolas en tres colecciones: una geológica, una botánica y otra zoológica, la más numerosa. Su precio oscilaba entre las 0,50 ptas y las 15 ptas.

Entre las primeras se encuentran los siguientes trabajos

dos monografías de 1912 de Eduardo Hernández-Pacheco (1872-1965) geólogo, paleontólogo y arqueólogo, y en aquel entonces catedrático de geología en la Universidad de Madrid y jefe de la sección de Mineralogía y Geología en el Museo de Ciencias Naturales:  Ensayo de síntesis geológica del Norte de la Península Ibérica  Itinerario geológico de Toledo a Urda

Resumen fisiográfico de la Península Ibérica del catedrático del Instituto de Guadalajara Juan Dantín Cereceda, publicado en 1912.

Geología y Prehistoria de los alrededores de Fuente-Alamo (Albacete), de 1912, del catedrático del instituto de Alicante Daniel Jiménez de Cisneros (1863-1941)

Fuente Alamo en la provincia de Albacete

Fuente Alamo en la provincia de Albacete

Lagos de la región leonesa de Federico Aragón (1873-1928), catedrático de Historia natural del instituto de León, provincia que conocía bien, publicado en 1913.

Los fenómenos de corrimiento en Felanitx (Mallorca) de 1913 y El Triásico de Mallorca de 1914 del geólogo y agrónomo mallorquín Bartolomé Darder Pericás (1894-1944)

Entre las segundas:

la Flora briológica de la Sierra de Guadarrama de 1912, cuyos autores eran Antonio Casares-Gil (1871-1929) – considerado el botánico gallego más relevante (ver aquí) y el valenciano Francisco Beltrán Bigorra (1886-1962) . Los contenidos de esta monografía, digitalizada por el Real Jardín Botánico de Madrid están accesibles aquí.

Noticia de algunos Ustilagináceos y Uredináceos de España de 1913 de Blas Lázaro e Ibiza, catedrático de Botánica descriptiva de la Facultad de Farmacia de la Universidad Central desde 1892, profesor numerario de la Escuela Superior de Magisterio desde 1909 y jefe de sección del Jardín Botánico de Madrid desde 1910 (1858-1921)

las Excursiones Briológicas de la provincia de Badajoz,  de 1914, de Gonzalo Fructuoso y Tristancho.

tres trabajos de 1914 del médico y micólogo sevillano Romualdo González Fragoso (1862-1928) Contribución a la Flora micológica del Guadarrama. Pireinales, Histeriales,Discales ; Contribución a la Flora micológica del Guadarrama. Deuteromicetos; Contribución a la Flora micológica del Guadarrama. Uredales

Entre las terceras:

– Briozoos de la Estación Biológica Marítima de Santanderpublicación de 1912, de Manuel Jerónimo Barroso

Ernst Haeckel - Kunstformen der Natur (1904), plate 23: Bryozoa

Ernst Haeckel – Kunstformen der Natur (1904), plate 23: Bryozoa

– Los enemigos de los parásitos de las plantas. Los afelininos, de 1912, del entomólogo y militar Ricardo García Mercet (1860-1933)

Anatomía e histología del Ocnerodes Brunnerii Bol. de 1912 de Antonio Martínez y Fernández-Castillo (1870-), catedrático de instituto.

– Contribución al estudio de los hemípteros de Africa. Notas sobre coreidos del Museo de Madrid de Antonio García Varela, profesor de la Universidad de Santiago de Galicia (1875-1942), publicado en 1913.

– Una campaña entomológica en el Sus y Descripción de los coleópteros recogidos en ella por el notable entomólogo donostiarra Manuel Martínez de la Escalera y Pérez de Rozas (1867-1949)  y su hijo Fernando Martínez de la Escalera y Goróstegui (1895-1988)

– dos trabajos del notable dipterólogo, colector y conservador del Museo José Arias Encobet (1885-1921) que luego sería catedrático de Entomología de la Universidad de Barcelona: Dípteros de España. Fam. Nemestrinidae de 1913 (33 págs.) y Dípteros de España. Fam. Mydaidae  , de 1914(173 p.).

– Contribución al estudio de los hemípteros de Africa. Notas sobre coreidos del Museo de Madrid de Antonio García Varela, profesor de la Universidad de Santiago de Galicia (1875-1942), publicado en 1913.

– los Estudios entomológicos de 1914 (del director del Museo Nacional de Ciencias Naturales, el ya mencionado Ignacio Bolívar (1850-1944).

– la monografía Eumastacinos nuevos o poco conocidos. Saltamontes, Ort. Locustidae de  1914 de un jovencísimo Cándido Bolívar y Pieltain (1897-1976), hijo del anterior.

– cuatro contribuciones del relevante zoólogo, el más importante mastozoólogo o especialista en mamíferos de la Península Ibérica de aquella época Angel Cabrera (1879-1960). Se trataba de dos breves monografías que se vendían a 0,50 ptas: El concepto de tipo en Zoología y los tipos de mamíferos del Museo de Ciencias Naturales de 1912 y Dos mamíferos nuevos de la Fauna Neotropical, de 1913, en la que estudiaba ejemplares recolectados por su maestro Marcos Jiménez de la Espada, el más destacado naturalista de la Comisión Científica del Pacífico ; y también su Catálogo metódico de las colecciones de mamíferos del Museo de Ciencias Naturales de Madrid de 1912 que costaba dos pesetas, y su importante libro Fauna ibérica. Mamíferos de 1914 que se vendía a 15 ptas. Este libro le proporcionaría un gran reconocimiento internacional como acaba de destacar en su blog Javier Yanes (ver aquí)

Esponjas del Cantábrico. Parte primera: I. Calcárea. II. Euceratosa, de 1914, de Francisco Ferrer Hernández.

La sección tercera correspondía a la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas y comprendía solo tres publicaciones:

– Las pinturas prehistóricas de Peña Túpor Eduardo Hernández-Pacheco (1872-1965) [Catedrático de Geología en la Universidad de Madrid y Jefe de trabajos de la Comisión] y Juan Cabré (1882-1947) [Comisario de Exposiciones, correspondiente de la Real Academia de la Historia], con la colaboración del conde de la Vega del Sella (Ricardo Duque de Estrada y Martínez de Morentín) , publicada el 15 de enero de 1914, a un precio de 1,50 ptas.

Idolo de Peña Tu en Puertas de Vidiago en el concejo asturiano de Llanes

Avance al estudio de pinturas prehistóricas del extremo Sur de España (Laguna de la Janda) de Juan Cabré y Eduardo Hernández-Pacheco, publicada en abril de 1914 y cuyo coste era de dos pesetas.

Vista actual de la laguna de La Janda al sur de la provincia de Cádiz, entre Vejer y Benalup-Casas Viejas

Vista actual de la laguna de La Janda al sur de la provincia de Cádiz, entre Vejer y Benalup-Casas Viejas

– La cueva del Penicial (Asturias) del conde de la Vega del Sella, publicada el 1º de julio de 1914. Su coste era de 0,50 ptas.

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interior de la cueva del Penicial en Nueva, parroquia del concejo asturiano de Llanes.

 

La sección cuarta -aunque no tenía epígrafe- abarcaba las publicaciones relacionadas en gran medida con el Centro de Estudios Históricos que dirigía Ramón Menéndez Pidal. El anuncio publicitario que estamos comentando daba cuenta de los siguientes trabajos, ordenando a sus autores por orden alfabético de la siguiente manera:

Textos árabes en dialecto vulgar de Larache, (a los que se puede acceder aquí). Publicados con transcripción, traducción y glosario por el arabista y hebraísta Maximiliano Alarcón y Santón (1880-1933), en aquel momento catedrático de árabe de la Escuela de Comercio de Barcelona, y más tarde catedrático de árabe y hebreo de la Universidad de esa ciudad. Se editó en  1913. Costaba 4 ptas.

– Cartulario de Don Felipe III, Rey de Francia, del sacerdote navarro Mariano Arigita y Lasa  (1865-1916), editado en 1913. Se vendía a 8 ptas.

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El original árabe de la “La disputa del asno contra Fr. Anselmo Turmeda”  del sacerdote y catedrático de Lengua Arabe de la Universidad Central Miguel Asín Palacios (1871-1944), publicado en 1914, originariamente en la Revista de Filología Española. Se vendía a 2 ptas.

Cancionero de Romances de Amberes con una introducción de Ramón Menéndez Pidal, publicado en 1914. Se vendía a 40 ptas. .

Los monumentos megalíticos de la provincia de Gerona por el catedrático de Historia natural del Instituto de Gerona Manuel Cazurro (1865-1935) Esta monografía fue editada por el Centro de Estudios Históricos en 1912. Se vendía a 3 ptas.

Materiales de Arqueología Española.  Cuaderno primero: Escultura greco-romana.- Representaciones Religiosas clásicas y orientales.- Iconografia.- por los arqueólogos e historiadores del arte Manuel Gómez-Moreno (1870-1970) y Josep Pijoan (1881-1963), editados en 1912 por el Centro de Estudios Históricos. Se vendía a  8 ptas.

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Materiales de arqueología española editados por Manuel Gómez-Moreno y Josep Pijoan

Zamora en tiempo de la guerra de la Independencia (1808-1814) [a cuyos contenidos se pueden acceder aquí] del catedrático de Geografía e Historia del Instituto de Zamora  Rafael Gras y de Esteva (1870-1920), discípulo de Rafael Altamira.  La monografía editada en 1913 por el Centro de Estudios Históricos se vendía a 3 pesetas.

Zamora Gras

Cartulario de la Abadía de Santillana del Mar por Eduardo Insué. Editado en 1912 se vendía a 6 ptas.

Manuscritos árabes y aljamiados de la Biblioteca de la Junta, por los alumnos de la Sección de Árabe del Centro de Estudios Históricosbajo la dirección de Julián Ribera (1858-1934)y Miguel Asín (1871-1944). Editados en 1912 se vendía la publicación a 10 ptas. En esta publicación se encuentra el origen del importante proyecto de historia digital impulsado recientemente por el CSIC Manuscrpit@

Introducción al Estudio de la Lingüistica Romance del lingüista suizo-alemán Wilhelm Meyer-Lübke (1861-1936), traducido por Américo Castro (1885-1972), que por aquel entonces era profesor auxiliar de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid. Editado en 1914 se vendía a 7 pesetas.

La vida y la obra de Pedro de Mena del historiador del arte Ricardo de Orueta  (1868-1939) Publicado en 1914 se vendía a 15 pesetas.

Archivo general de Simancas. Catálogo IV. Secretaría de Estado. (Capitulación con Francia y negociaciones diplomáticas de los Embajadores de España en aquella Corte, seguido de una serie cronológica de éstos). I. (1265-1714) por el director de ese archivo Julián Paz.  Editado en 1914 se vendía a 16 pesetas.

Guerras civiles de Granada por Ginés Pérez de HitaPublicadas por Paula Blanchard-Demouge.  Publicada la obra en 1913 se vendía a 15 ptas.

Notas inéditas del Archivo de la Catedral de Toledo, redactadas sistemáticamente en el siglo XVIII por el canónigo-obrero Francisco Pérez Sedano. Se trataba del volumen primero de Datos documentales inéditos para la historia del arte español. Editado el libro en 1914 se vendía a 2 ptas.

Revista de Filología española. Cuadernos I, II y III. La suscripción anual costaba 15 pesetas. La publicación fue fundada en 1914 por Ramón Menéndez Pidal (1869-1968).

Partición de herencias entre los musulmanes del rito Malequí. Con transcripción anotada de dos manuscritos aljamiados por el catedrático de Matemáticas del Instituto de Jaén José Augusto Sánchez Pérez (1882-1958). Editado este libro en 1914 se vendía a 8 ptas.

Noticias y documentos históricos del condado de Ribagorza hasta la muerte de Sancho Garcés III (año 1035) por el catedrático de Historia universal Antigua y Media de la Universidad de Zaragoza Manuel Serrano y Sanz (1866-1932). Publicado en 1912 se vendía a 8 ptas.

 Jacomart y el arte hispano-flamenco cuatrocentista por el profesor del Centro de Estudios Históricos y catedrático de Historia del Arte de la Universidad Central de Madrid Elías Tormo y Monzó (1869-1954). Publicado en 1913 se vendía a 5 ptas.

San Jaime y San Gil. Tabla hacia 1450 de Jaume Baço Jacomart

San Jaime y San Gil. Tabla hacia 1450 de Jaume Baço Jacomart.Museo de Bellas Artes de Valencia

Juan de Vallejo. Memorial de la vida de Fray Francisco Jiménez de Cisneros. Publicado con prólogo y notas por el archivero Antonio de la Torre y del Cerro (1878-1966).

La sección quinta estaba dedicada a informar de las publicaciones de la Escuela Española de Arqueología e Historia en Roma, institución fundada por real decreto de 3 de junio de 1910, estrechamente vinculada al Centro de Estudios Históricos, pues compartían el mismo director Ramón Menéndez Pidal, y que se vería afectada severamente por el estallido de la Gran Guerra.

En el mencionado anuncio publicitario de la revista España se informaba de los siguientes trabajos generados en ese centro de estudios hispano-italiano, en cuyo sostenimiento también se implicaron instituciones catalanas gracias a la mediación de ese gran historiador del arte y promotor cultural que fue Josep Pijoan. Así lo expliqué ya en mi texto “La Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas y su proyección europeísta”, publicado en la obra colectiva Repensar la Escuela del CSIC en Roma. Cien años de memoria, que en gran medida se puede consultar aquí 

CUADERNOS DE TRABAJOS, I, editados en 1912 (se pueden ver sus contenidos aquí). Su precio era de 5 pesetas.

– Miniaturas españolas en manuscritos de la Biblioteca Vaticana, J. Pijoan

– Frescos descubiertos en la sacristía de la iglesia nacional de España en Roma, Juan M. Perea

– El Cardenal de Aragón Fr, Nicolás Bosell, Ramón de Alós

– Del epistolario de Molinos (para la historia del misticismo español), P.A. Martín Robles.

– Fragmentos inéditos de la “Ordinatio Ecclesiae Valentinae”, F. Martorell.

CUADERNOS DE TRABAJOS, II (se pueden ver sus contenidos aquí), editado en 1914. Su precio era de 5 pesetas.

– Miniaturas españolas en manuscritos de la Biblioteca Vaticana, J. Pijoan

– Primeras negociaciones de Carlos V, Rey de España, con la Santa Sede (1516-1518), L. Serrano

– El manuscrito ottoboniano, Lat. 405. Contribución a la bibliografía Juliana, Ramón de Alós.

Y el siguiente estudio del benedictino Luciano Serrano, futuro abad del monasterio de Silos: Correspondencia diplomática entre España y la Santa Sede durante el pontificado de San Pío V. Tomos I y II. A 12 pesetas cada tomo.

La sección sexta, y última, estaba dedicada a publicitar las ediciones impulsadas en la Residencia de Estudiantes por su director Alberto Jiménez Fraud, quien contaría para esa tarea a partir de 1914 con la colaboración de Juan Ramón Jiménez. Se presentaron esas publicaciones en tres series distintas de la siguiente manera:

SERIE I. CUADERNOS DE TRABAJOS.

– Berceo, Gonzalo: El sacrificio de la Misa. Edición de Antonio G. Solalinde, editado en 1913. Su precio era de 1,50 ptas.

SERIE II. ENSAYOS

– Ortega y Gasset, José: Meditaciones del Quijote. Editado en 1914 se vendía a 3 pesetas.

1914 Ortega Meditaciones II

José Ortega y Gasset, Meditaciones del Quijote, Publicaciones de la Residencia de Estudiantes, Madrid, 1914

SERIE IV. VARIOS.

– Eugenio d’Ors: De la amistad y del diálogo. Lectura dada en la Residencia de Estudiantes la noche del 16 de febrero de 1914. Esta publicación no estaba en venta.

– del musicólogo francés André PirroJean Sébastien Bach, auteur comique. Conférence faite à la Residencia de Estudiantes de Madrid, le 26 avril 1914. Su precio de venta al público era de 1,50 ptas.

– del premio Nobel de Literatura en 1915 Romain RollandVida de Beethoven. Se vendía a 3 ptas.

1915 Romain Rolland

Romain Rolland, Vida de Beethoven, traducción de Juan Ramón Jiménez, con unas palabras de Romain Rolland a la Residencia de Estudiantes, Madrid, Publicaciones de la Residencia de Estudiantes, 1915

– Federico de Onís, Disciplina y Rebeldía. Lectura dada en la Residencia de Estudiantes la tarde del 5 de noviembre de 1915 (folleto). Su precio era de 1 peseta. (Se puede acceder a sus contenidos aquí)

– Fiesta de Aranjuez en honor de “Azorín”. Se vendía a 1,50 ptas, considerado por la crítica como un documento imprescindible para entender la génesis de la generación de 1914.


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Ortega y Gasset: su impulso al semanario España entre enero y noviembre de 1915

En plena barbarie de la primera guerra mundial, sobre la que se están produciendo numerosos materiales didácticos para explicar a los jóvenes de hoy en día el horror que estremeció Europa hace cien años (ver aquí), y en medio de un intenso debate en la opinión pública de aquella época sobre la neutralidad española en la gran guerra, el siempre inquieto José Ortega y Gasset (1883-1955) tomó la decisión, a principios de 1915, de impulsar la edición del semanario España, considerado el periódico político más importante de la edad de plata de la cultura española.

María Teresa López de la Vieja en el libro Política y sociedad en José Ortega y Gasset: en torno a “Vieja y nueva política” reconstruyó el contexto en el que se gestó el lanzamiento del nuevo semanario. Por ella sabemos que para su nacimiento fue decisivo el apoyo económico del poeta ateneísta Luis García Bilbao, que había conocido a Ortega en 1910 en un curso que éste había impartido sobre Descartes en la Escuela Superior de Magisterio de la calle madrileña de Montalbán, según recordara otro testigo de aquel curso como fue el historiador Ramón Carande, autor de una magnífica Galería de raros.  Tiempo después Luis García Bilbao también fue otro de los asistentes del resonante discurso que dio Ortega  en el Teatro de la Comedia de Madrid el 23 de marzo de 1914, quedando deslumbrado con su llamamiento para renovar y europeizar la sociedad española con una nueva política. Como es sabido ese discurso es considerado el acta de nacimiento de la generación del 14, como ha subrayado recientemente Santos Juliá (ver aquí).

Los objetivos de la nueva empresa periodística – que inicialmente iba a denominarse “España-1914” según evocara en 1931 Eugenio d’Ors colaborador de primera hora de la publicación con el seudónimo de “Xenius”- eran varios. Por una parte ser vehículo del programa de la Liga de Educación Política, fundada por Ortega en 1913, cuyo prospecto se puede ver aquí, estrechamente conectada en aquel momento con el Partido Reformista. Por otro lado defender la causa de la entente franco-británica, y actuar como plataforma de ataque de la izquierda liberal y algunos socialistas como Luis Araquistáin (1886-1959) al gobierno presidido por el liberal-conservador Eduardo Dato.

Eduardo Dato primer ministro en 1915

Eduardo Dato primer ministro en 1915

Los redactores iniciales de la revista eran José Ortega y Gasset, Pío Baroja, Ramiro de Maeztu, Ramón Pérez de Ayala, Luis de Zulueta, Eugenio d’Ors, Gregorio Martínez Sierra y Juan Guixé. Así consta en la portada del primer número que se puede consultar en la magnífica hemeroteca digital de la Biblioteca Nacional de España. (ver aquí). El sumario de ese primer número que salió a la calle el 29 de enero de 1915 como “semanario de la vida nacional” era este:

España saluda al lector y dice….- Redacción y colaboración.- Política de la neutralidad, por José Ortega y Gasset.-El tablado de Arlequín. El milagro de la campana, por Pío Baroja.- LA GUERRA. Apuntes de un legionario. La potencia militar de los beligerantes. La neutralidad de Italia.- VIEJA POLÍTICA.- COLUMNA MILIARIA.- LA PICOTA.- LAS OBRAS Y LOS DÍAS, por “Xenius”. [glosas de Eugenio d’Ors que se pueden consultar aquí]- A una España joven, versos de A. Machado. – (para el texto ver aquí; para su lectura por Fernando Rey ver  aquí).- CARTAS IMAGINARIAS, por R. Pérez de Ayala. [recogidas por Florencio Friera Suárez: ver aquí]- CONVERSACIONES EDIFICANTES,por G. Martínez Sierra.- EL CINEMATÓGRAFO por “El Espectador” [seudónimo de Ortega quien puso esta apostilla a esa sección: Notas de un espectador a quien interesan las cosas, no por lo que son, sino por lo que pueden ser].- Banquete regio , plana en color, de Bagaria.- Un greco inédito, por Manuel B. Cossío.- LA VIDA REAL DE ESPAÑA.- Idea de un príncipe político español en 1915.- ESTE MADRID DE NUESTROS PECADOS.- VARIA.
Bagaria

Banquete regio. Plato del día: La paloma de la paz por Bagaria

 

Fue 1915 para Ortega un año de intenso activismo político pues, como reflexionaría en  1916 al presentar El Espectador, “la vida española nos obliga, queramos o no, a la acción política”. Pero también de incansable actividad docente y divulgadora de sus ideas filosóficas, y de proximidad a diversos organismos de la JAE, como la Residencia de Estudiantes y el Centro de Estudios Históricos, de lo que dejó huella en las páginas de España, como tendré ocasión de mostrar en próximas entradas de esta bitácora.

Así en abril de ese año participó en el ciclo de conferencias “Guía espiritual de España” organizado por la sección de Literatura del Ateneo de Madrid. Presentó entonces “Temas del Escorial” que daría lugar a “Meditación del Escorial” uno de los ensayos de El Espectador. Luego en junio dictó en la Residencia de Estudiantes la conferencia “Muerte y resurrección”, en la que se hizo eco de la obra de Pío Baroja. Parte de su contenido lo publicará un año después en el ensayo Ideas sobre Pío Baroja. Y pasado el verano, en octubre, inició el curso “Sistema de Psicología”en el Centro de Estudios Históricos de la Junta para Ampliación de Estudios Históricos, editado mucho tiempo después por Paulino Garagorri y analizado por Javier Echegoyen Olleta. (ver aquí.).

En noviembre de 1915 presentó su dimisión como director de España por diversas circunstancias. Se distanció del Partido Reformista tras criticar a su líder Melquíades Alvarez, y haber polemizado al respecto en las páginas de España con Luis de Zulueta.

Luis de Zulueta, en el Partido Reformista en 1915 polemiza con Ortega en las páginas de España

Luis de Zulueta, en el Partido Reformista en 1915 polemiza con Ortega en las páginas de España

Y también influyó la oposición de Ortega a la agresiva aliadofilia de Luis Araquistáin que, al incorporarse al consejo de redacción, propuso insertar fotograbados de la guerra en todos los números, e informes exhaustivos de las campañas militares y buscar apoyo económico de la embajada británica para sostener la publicación que, a finales de 1915, tenía ya dificultades económicas, según mostró en su momento  Enrique Montero.

Ante esas dificultades Ortega preparó su nueva iniciativa cultural de El Espectador.  Y le sustituyó en la dirección de España, primero de manera interina, el editor José Ruiz Castillo y luego, de manera definitiva, el periodista, ideólogo y político socialista Luis Araquistáin.

Luis Araquistáin sustituyó a José Ortega y Gasset en la dirección del semanario España a partir de noviembre de 1915

Luis Araquistáin sustituyó a José Ortega y Gasset en la dirección del semanario España a principios de 1916

A lo largo de 1915 casi toda la producción periodística de Ortega se plasmó en el semanario España, como destacara José Lasaga en el catálogo de la exposición El Madrid de Ortega, que tuvo lugar en el año 2006. Esos trabajos se han recogido en gran parte en el tomo primer de sus obras completas, editadas a partir de 2004 por Taurus.

Los artículos publicados por Ortega en España durante 1915 comentaban la actualidad política como las series que escribió sobre “Política de la neutralidad”, “Ideas políticas” o “Libertad, divino tesoro”. Pero también abundaron los de contenido cultural y filosófico, entreverados de observaciones científicas como las semblanzas de los filósofos “Enrique Bergson” o “Hermann Cohen” que no firmó; las observaciones sobre El Cinematógrafo que firmó con el seudónimo de “El Espectador”, y sus ensayos “La voluntad del Barroco” o “Notas de andar y ver”, sobre las que fijaré mi atención en el siguiente post.

Pd.: Mientras redactaba esta entrada leo en El País en la sección Cartas del lector un texto de Javier Cercas (ver aquí) en el que denuncia “el grado alarmante de confusión mental” del artículo publicado el 29 de diciembre de 2014 en el mismo diario por Benito Arruñada y Víctor Lapuente (ver aquí) y pide que se lea a Ortega en serio. Así lo ha hecho recientemente Jordi Gracia, autor de un ensayo biográfico, considerado uno de los libros más importantes publicados en 2014. (ver aquí, y aquí, )

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También conviene recordar que en 1982 se efectuó una edición  facsímil del semanario España. Esa edición contó con un prólogo de Salvador de Madariaga, un estudio preliminar a cargo de Manuel Tuñón de Lara y Enrique Montero, -al que aludí líneas arriba- e índices cronológico y onomástico.


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Anuncio taller seminario Aulas innovadoras en la época de la JAE

El viernes 27 de junio de 2104 se celebrará en la sala Gómez-Moreno (2C10-2C24) del Instituto de Historia del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC el taller seminario “Aulas innovadoras en la época de la JAE. Nuevas perspectivas sobre las reformas de la enseñanza secundaria en la sociedad española del primer tercio del siglo XX”, actividad del proyecto de investigación “Educación integral para los jóvenes bachilleres: cambios promovidos por la JAE en la enseñanza secundaria (1907-1936)”, [HAR2011-28368)],  coordinado por el impulsor de esta bitácora.

Participarán en él los siguientes investigadores con las comunicaciones que se indican a continuación:

Víctor Guijarro: La expansión de la cultura tecnocrática, las máquinas y las políticas educativas y sociales en la época de la JAE

Santiago Aragón: Los premios “Ribera”: el mecenazgo privado en los tiempos de la institucionalización de la actividad científica en España

Natividad Araque: Las primeras científicas becadas por la JAE

Santos Casado: El geólogo Vicente Sos. Historia de vida de un profesor e investigador de la Junta para Ampliación de Estudios.

José Manuel Azcona: El Instituto de Enseñanza secundaria de Bilbao, la sociedad liberal El Sitio y la JAE (1907-1936)

Leoncio López-Ocón: La renovación de la enseñanza de la geografía en las aulas de bachillerato en la primera década del siglo XX.

Mario Pedrazuela: La influencia del Centro de Estudios Históricos en la modernización de los estudios literarios y lingüísticos

Nani González: Guillermo Díaz Plaja: La enseñanza de la lengua y la literatura en Cataluña en el contexto de la JAE

Rebeca Herrero: La incorporación de las mujeres a la educación secundaria durante la Segunda República: un estudio de caso sobre el Instituto “Quevedo” de Madrid.