jaeinnova

Cuaderno de investigación de Leoncio López-Ocón sobre las reformas educativas y científicas de la era de Cajal. ISSN: 2531-1263


Deja un comentario

Homenaje a Costa en el Ateneo y artículo de Fernando de los Ríos en El Sol del 9 de febrero de 1918

En la primera página de El Sol del sábado 9 de febrero de 1918 se entremezclaban noticias e informaciones como las siguientes: el editorial “Política internacional. Mientras Alemania contesta a España… Curiosa serie de coincidencias”, un artículo del director del diario Félix Lorenzo (n. 1879) sobre el pleito que tenían entablado los períodicos acerca de su precio de venta, y el comunicado oficial sobre el hundimiento del vapor español Sebastián, matrícula de Bilbao, que transportaba sal en su viaje de Torrevieja a Nueva York por submarinos alemanes.  Ese hundimiento se había producido en las proximidades de la isla de La Palma y era consecuencia del bloqueo que había decretado el gobierno alemán de la costa de Africa, cuyas graves consecuencias para los intereses españoles en ese continente fueron analizadas en una reunión de la Liga Africanista Española.

En otra parte del diario se ofrecía amplia cobertura del homenaje brindado a Joaquín Costa (1846-1911) -con motivo del séptimo aniversario de su fallecimiento- en el Ateneo de Madrid, con participación de Luis de Zulueta (n.1878), José Ortega y Gasset (n.1883), y el criminólogo aragonés Rafael Salillas (n.1854)

El Sol Derecho y Legislación

Y en la sección Derecho y Legislación su responsable Fernando de los Ríos (n.1879) firmaba el artículo “La requisa como medio para la gestión de los fines del Estado”, continuación de otro escrito previamente.  Los epígrafes de su nueva aportación eran: III. El interés público y el particular.- IV. Criterios para la fijación del precio de la mercancía requisada: a) El curso comercial,- b) Teoría del precio de adquisición.- c) Teoría del valor medio o normal.- V. La Jurisprudencia

Anuncios


Deja un comentario

Dos conferencias acerca de “El clima de España en la época histórica” y sobre la República de Platón a estudiantes socialistas en El Sol 3 de febrero de 1918

En las noticias políticas correspondientes al domingo 3 de febrero de 1918 El Sol informaba a sus lectores del acuerdo adoptado por el gobierno chileno para enviar a Madrid una misión en viaje de estudio y prácticas militares.

Respecto a otro tipo de informaciones cabe destacar las siguientes.

En él ámbito científico se daba cuenta en un suelto de la reunión celebrada el día anterior por el comité ejecutivo de la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias en la que se tomaron diversos acuerdos. Se designó a Bilbao como sede de su próximo congreso  durante la primera quincena de septiembre de 1918 (sic): se celebraría en 1919. Se encargó su organización el director de la Escuela de Ingenieros Industriales de Bilbao Leopoldo Elizalde. Se designó al ingeniero Leonardo Torres Quevedo para leer el discurso inaugural. Se decidió que simultáneamente al Congreso se celebrase una exposición de material científico español, es decir, de invención o construcción española, “en la que se prestará particular atención a todo lo que signifique un progreso en la higiene y en la seguridad de los obreros en el trabajo industrial”.  También se “dedicó un sentido recuerdo a la memoria de los sres. Azcárate (1840-1917) y Mier, recientemente fallecidos”.

El Sol Agricultura y Ganaderia

La sección Agricultura y Ganadería contenía tres colaboraciones. En la primera el responsable de la sección Luis de Hoyos Sainz (n. 1868) continuaba su recorrido por la España agrícola con un nuevo estudio sobre el trigo, ofreciendo datos y consejos para mejorar la producción del “cereal rey” en un año en el que se hacía necesario importar 250.000 toneladas de trigo argentino. En la segunda se extractaba la conferencia impartida la noche anterior en el Ateneo por el ingeniero de Caminos Pedro M. González Quijano (n.1870), director del pantano de Guadalcacín,  sobre “El clima de España en la época histórica”. En ella quien era presentado como el líder de los ingenieros hidráulicos expuso sus planteamientos en la polémica científica que estaba sosteniendo con los ingenieros forestales sobre la mejor gestión de los recursos naturales españoles. Si estos consideraban que la mejor solución para combatir los períodos de sequía que azotaban a la Península era la repoblación forestal, aquellos defendían que opción hidráulica, es decir utilizar “el caudal de nuestros rios” y embalsar las aguas invernales para gastarlas durante la estación seca.

En el ámbito educativo se reproducía una carta del director general de Primera enseñanza, el botánico y farmacéutico Marcelo Rivas Mateos (1875-1931) al director de El Sol en la que pedía colaboración al Banco de España y a la Asociación de la Prensa para que ayudasen a financiar escuelas públicas en los dos barrios madrileños donde había más niños sin escolarizar como eran Pacífico y Cuatro Caminos. Esa idea sería saludada con simpatía por Manuel Machado en su dietario que publicaba en El Liberal, y que voy editando en mi otra bitácora (ver aquí).

En la misma página se informaba que un grupo de estudiantes socialistas había inaugurado una serie de conferencias doctrinales sobre cultura popular societaria. La primera conferencia la había dado Luis de Zulueta (1878-1964), analizando “La República” de Platón, libro que relacionó con los tiempos actuales.

La Hoja Literaria, que El Sol solía publicar los domingos, reunía colaboraciones de: José Ortega y Gasset (1883-1955) quien publicaba la segunda parte de su análisis de la obra del poeta Rabindranath Tagore, que estaba dando a conocer al público hispano la pareja formada por Zenobia Camprubí y Juan Ramón Jiménez; poemas de José Moreno Villa (1887-1955); Miguel de Unamuno (1864-1936) que firmaba su artículo “Arabescos en torno del cetro”, la habitual colaboración semanal de Enrique Díez-Canedo (1879-1944) que dedicaba su Apunte de la semana a explicar la expresión “Meterse con Mengano” y el folletón de Ramón Pérez de Ayala (1880-1962) “Las Máscaras”, dedicado ese día a “El melodrama”.


6 comentarios

Ortega y Gasset: su impulso al semanario España entre enero y noviembre de 1915

En plena barbarie de la primera guerra mundial, sobre la que se están produciendo numerosos materiales didácticos para explicar a los jóvenes de hoy en día el horror que estremeció Europa hace cien años (ver aquí), y en medio de un intenso debate en la opinión pública de aquella época sobre la neutralidad española en la gran guerra, el siempre inquieto José Ortega y Gasset (1883-1955) tomó la decisión, a principios de 1915, de impulsar la edición del semanario España, considerado el periódico político más importante de la edad de plata de la cultura española.

María Teresa López de la Vieja en el libro Política y sociedad en José Ortega y Gasset: en torno a “Vieja y nueva política” reconstruyó el contexto en el que se gestó el lanzamiento del nuevo semanario. Por ella sabemos que para su nacimiento fue decisivo el apoyo económico del poeta ateneísta Luis García Bilbao, que había conocido a Ortega en 1910 en un curso que éste había impartido sobre Descartes en la Escuela Superior de Magisterio de la calle madrileña de Montalbán, según recordara otro testigo de aquel curso como fue el historiador Ramón Carande, autor de una magnífica Galería de raros.  Tiempo después Luis García Bilbao también fue otro de los asistentes del resonante discurso que dio Ortega  en el Teatro de la Comedia de Madrid el 23 de marzo de 1914, quedando deslumbrado con su llamamiento para renovar y europeizar la sociedad española con una nueva política. Como es sabido ese discurso es considerado el acta de nacimiento de la generación del 14, como ha subrayado recientemente Santos Juliá (ver aquí).

Los objetivos de la nueva empresa periodística – que inicialmente iba a denominarse “España-1914” según evocara en 1931 Eugenio d’Ors colaborador de primera hora de la publicación con el seudónimo de “Xenius”- eran varios. Por una parte ser vehículo del programa de la Liga de Educación Política, fundada por Ortega en 1913, cuyo prospecto se puede ver aquí, estrechamente conectada en aquel momento con el Partido Reformista. Por otro lado defender la causa de la entente franco-británica, y actuar como plataforma de ataque de la izquierda liberal y algunos socialistas como Luis Araquistáin (1886-1959) al gobierno presidido por el liberal-conservador Eduardo Dato.

Eduardo Dato primer ministro en 1915

Eduardo Dato primer ministro en 1915

Los redactores iniciales de la revista eran José Ortega y Gasset, Pío Baroja, Ramiro de Maeztu, Ramón Pérez de Ayala, Luis de Zulueta, Eugenio d’Ors, Gregorio Martínez Sierra y Juan Guixé. Así consta en la portada del primer número que se puede consultar en la magnífica hemeroteca digital de la Biblioteca Nacional de España. (ver aquí). El sumario de ese primer número que salió a la calle el 29 de enero de 1915 como “semanario de la vida nacional” era este:

España saluda al lector y dice….- Redacción y colaboración.- Política de la neutralidad, por José Ortega y Gasset.-El tablado de Arlequín. El milagro de la campana, por Pío Baroja.- LA GUERRA. Apuntes de un legionario. La potencia militar de los beligerantes. La neutralidad de Italia.- VIEJA POLÍTICA.- COLUMNA MILIARIA.- LA PICOTA.- LAS OBRAS Y LOS DÍAS, por “Xenius”. [glosas de Eugenio d’Ors que se pueden consultar aquí]- A una España joven, versos de A. Machado. – (para el texto ver aquí; para su lectura por Fernando Rey ver  aquí).- CARTAS IMAGINARIAS, por R. Pérez de Ayala. [recogidas por Florencio Friera Suárez: ver aquí]- CONVERSACIONES EDIFICANTES,por G. Martínez Sierra.- EL CINEMATÓGRAFO por “El Espectador” [seudónimo de Ortega quien puso esta apostilla a esa sección: Notas de un espectador a quien interesan las cosas, no por lo que son, sino por lo que pueden ser].- Banquete regio , plana en color, de Bagaria.- Un greco inédito, por Manuel B. Cossío.- LA VIDA REAL DE ESPAÑA.- Idea de un príncipe político español en 1915.- ESTE MADRID DE NUESTROS PECADOS.- VARIA.
Bagaria

Banquete regio. Plato del día: La paloma de la paz por Bagaria

 

Fue 1915 para Ortega un año de intenso activismo político pues, como reflexionaría en  1916 al presentar El Espectador, “la vida española nos obliga, queramos o no, a la acción política”. Pero también de incansable actividad docente y divulgadora de sus ideas filosóficas, y de proximidad a diversos organismos de la JAE, como la Residencia de Estudiantes y el Centro de Estudios Históricos, de lo que dejó huella en las páginas de España, como tendré ocasión de mostrar en próximas entradas de esta bitácora.

Así en abril de ese año participó en el ciclo de conferencias “Guía espiritual de España” organizado por la sección de Literatura del Ateneo de Madrid. Presentó entonces “Temas del Escorial” que daría lugar a “Meditación del Escorial” uno de los ensayos de El Espectador. Luego en junio dictó en la Residencia de Estudiantes la conferencia “Muerte y resurrección”, en la que se hizo eco de la obra de Pío Baroja. Parte de su contenido lo publicará un año después en el ensayo Ideas sobre Pío Baroja. Y pasado el verano, en octubre, inició el curso “Sistema de Psicología”en el Centro de Estudios Históricos de la Junta para Ampliación de Estudios Históricos, editado mucho tiempo después por Paulino Garagorri y analizado por Javier Echegoyen Olleta. (ver aquí.).

En noviembre de 1915 presentó su dimisión como director de España por diversas circunstancias. Se distanció del Partido Reformista tras criticar a su líder Melquíades Alvarez, y haber polemizado al respecto en las páginas de España con Luis de Zulueta.

Luis de Zulueta, en el Partido Reformista en 1915 polemiza con Ortega en las páginas de España

Luis de Zulueta, en el Partido Reformista en 1915 polemiza con Ortega en las páginas de España

Y también influyó la oposición de Ortega a la agresiva aliadofilia de Luis Araquistáin que, al incorporarse al consejo de redacción, propuso insertar fotograbados de la guerra en todos los números, e informes exhaustivos de las campañas militares y buscar apoyo económico de la embajada británica para sostener la publicación que, a finales de 1915, tenía ya dificultades económicas, según mostró en su momento  Enrique Montero.

Ante esas dificultades Ortega preparó su nueva iniciativa cultural de El Espectador.  Y le sustituyó en la dirección de España, primero de manera interina, el editor José Ruiz Castillo y luego, de manera definitiva, el periodista, ideólogo y político socialista Luis Araquistáin.

Luis Araquistáin sustituyó a José Ortega y Gasset en la dirección del semanario España a partir de noviembre de 1915

Luis Araquistáin sustituyó a José Ortega y Gasset en la dirección del semanario España a principios de 1916

A lo largo de 1915 casi toda la producción periodística de Ortega se plasmó en el semanario España, como destacara José Lasaga en el catálogo de la exposición El Madrid de Ortega, que tuvo lugar en el año 2006. Esos trabajos se han recogido en gran parte en el tomo primer de sus obras completas, editadas a partir de 2004 por Taurus.

Los artículos publicados por Ortega en España durante 1915 comentaban la actualidad política como las series que escribió sobre “Política de la neutralidad”, “Ideas políticas” o “Libertad, divino tesoro”. Pero también abundaron los de contenido cultural y filosófico, entreverados de observaciones científicas como las semblanzas de los filósofos “Enrique Bergson” o “Hermann Cohen” que no firmó; las observaciones sobre El Cinematógrafo que firmó con el seudónimo de “El Espectador”, y sus ensayos “La voluntad del Barroco” o “Notas de andar y ver”, sobre las que fijaré mi atención en el siguiente post.

Pd.: Mientras redactaba esta entrada leo en El País en la sección Cartas del lector un texto de Javier Cercas (ver aquí) en el que denuncia “el grado alarmante de confusión mental” del artículo publicado el 29 de diciembre de 2014 en el mismo diario por Benito Arruñada y Víctor Lapuente (ver aquí) y pide que se lea a Ortega en serio. Así lo ha hecho recientemente Jordi Gracia, autor de un ensayo biográfico, considerado uno de los libros más importantes publicados en 2014. (ver aquí, y aquí, )

650_TA09505.jpg

También conviene recordar que en 1982 se efectuó una edición  facsímil del semanario España. Esa edición contó con un prólogo de Salvador de Madariaga, un estudio preliminar a cargo de Manuel Tuñón de Lara y Enrique Montero, -al que aludí líneas arriba- e índices cronológico y onomástico.