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Cuaderno de investigación de Leoncio López-Ocón sobre las reformas educativas y científicas de la era de Cajal. ISSN: 2531-1263


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La apertura al mundo del Madrid científico-técnico y artístico en marzo de 1932

Los asuntos científico-técnicos estuvieron bien presentes en la esfera pública madrileña en el mes de marzo de 1932, en el que la actualidad política estuvo dominada por la tensión creciente entre el partido radical de Lerroux y el PSOE, que formaba parte de la coalición gubernamental que sostenía al gobierno de Azaña.

Diversos textos e imágenes dan prueba de ello como se aprecia en los dos asuntos que abordo en esta entrada. El primero se refiere a la campaña emprendida para superar el déficit tecnológico en el uso de la radio como medio de comunicación y conocimiento. El segundo a la acogida dispensada en Madrid a los integrantes del IX Congreso internacional de Cirugía que se reunieron en la capital española en ese mes de marzo de 1932 antes de visitar también Sevilla y Barcelona.

Superar las deficiencias de la radiodifusión en España fue un tema recurrente en las páginas de la prensa de aquel mes.  Con ese motivo el 2 de marzo, en la interesante sección semanal Ondas sonoras del diario Luz,  se entrevistó a Pedro Regueiro, que había sido jefe de la sección de Radio del ministerio de Comunicaciones. Unas interesantes estadísticas, publicadas a la semana siguiente, en la misma sección de ese diario, probaban el retraso del uso de la radio en la sociedad española comparándola con la de otros países europeos.

radio Europa 1932

Dos días después, el viernes 11 de marzo, era el filólogo Américo Castro quien, en el mismo periódico, escribía un artículo titulado “Hacia la mejor España” en el que instaba  a expandir el uso de la radio por su potencial cultural. Más adelante, el miércoles 16 de marzo, sería el pedagogo, y diputado de Acción Republicana, Luis Bello quien, también en el diario Luz, publicaría su artículo “La radio en el pueblo” en el que informaba que Madrid sería sede en septiembre de 1932 del próximo congreso internacional de Radiotelegrafía y Telegrafía que daría lugar a la creación de la Unión Internacional de Telecomunicaciones.

No ha de extrañar entonces que las páginas de las publicaciones ilustradas republicanas reflejasen con humor cómo penetraba progresivamente en los domicilios de sus lectores el uso de la radio, como revela la historieta “Una estación de radio” de un dibujante de Crónica , creador de los personajes infantiles Lolín y Bobito.

Lolin y Bobito Una cronica de radio

O que informasen de los avances de esa tecnología en otras partes del mundo como Estados Unidos. Así el lector de Estampa, al abrir el ejemplar de 12 de marzo de 1932, podía encontrarse con un reportaje sobre el gran proyecto neoyorquino, impulsado por el “rey del petróleo” John D. Rockefeller, para construir una “Radio City”.

Nueva York radio city

 

Ese mismo día, en otro medio de comunicación, se avisaba que al miércoles siguiente, el 16 de marzo, Federico García Lorca daría en la sede de la Residencia de Señoritas una conferencia sobre su libro Poeta en Nueva York, en la que Lorca dio a conocer por primera vez al público madrileño algunos de los versos del que ha sido considerado el poemario más importante de la lírica española del siglo XX, publicado en 1940 tras el asesinato de su autor en el trágico verano de 1936.

Ese evento fue organizado por la sección madrileña del Comité de Cooperación Intelectual que había nacido el mes anterior. El diario Luz, en su ejemplar del jueves 17 de marzo de 1932, se hizo eco de la conferencia con un breve suelto:

Lorca Poeta en N York Luz

 

Pero el gran acontecimiento científico internacional que tuvo lugar en Madrid en marzo de 1932 fue la celebración en la sede del Senado, cámara legislativa que había sido disuelta por la República, del IX Congreso internacional de Cirugía.

Su inauguración oficial, a la que asistieron las máximas autoridades republicanas, tuvo lugar el martes 15 de marzo. El siempre mordaz Azaña da cuenta en su diario del acto en los siguientes términos: “El Consejo [de Ministros] de hoy ha empezado tarde, porque he ido al Senado; a la sesión inaugural del Congreso Internacional de Cirugía. El alcalde [Pedro Rico], que había de hablar el primero, ha llegado tarde. Este alcalde es muy castizo, le invitan a un banquete diplomático y no va ni se excusa. Hemos oído los discursos de rúbrica, entre ellos una necrología de los cirujanos muertos desde el último Congreso. El orador no nos ha dicho si han muerto a mano de otros cirujanos. El presidente de la República ha echado un discurso, en que ha hablado de nuestra revolución como de una operación quirúrgica incruenta”.

Congreso Cirujia inauguracion Senado

Dos días después -el 17 de marzo- Azaña asistiría a una parte de la función de gala que se ofreció a los congresistas en el teatro Español donde se representó la Serrana de la Vera, protagonizada por Margarita Xirgú. Y al día siguiente, el jueves 18 de marzo,  a la recepción que hubo en el Palacio presidencial en honor de los congresistas que estuvo muy concurrida.

De ese intenso programa social de los congresistas se hizo  eco la prensa como la revista ilustrada Mundo Gráfico en su ejemplar de 23 de marzo de 1932.

Congresistas Cirugia 1932

 

Este congreso fue organizado por la Sociedad Internacional de Cirugía, con sede en Bruselas, que tenía afiliados de 42 naciones.  Una de las claves de su éxito radicó en que, gracias a complejas negociaciones, se asociaron a su desarrollo cirujanos del ámbito cultural germánico, que habían estado excluidos desde el fin de la Primera Guerra Mundial. Y así acudieron a Madrid unos 250 congresistas procedentes de todo el mundo. Los delegados oficiales fueron los siguientes: de Alemania (Sauerbruch), Argentina (Arce), Austria  (Denk), Canadá (Archibald y Saint-Jacques), Dinamarca (Permin y Hannsen), Egipto (Papayoannou), Estados Unidos (Lilienthal), Finlandia (Bardy) , Francia (Proust), Gran Bretaña (Tourner), Grecia (Maccas), Irlanda (Meade), Italia (Alessandri), Japón (Ishikawa), Noruega (Ingebrigsten), Países Bajos (Shoemaker), Polonia (Jurasz), Portugal (Dos Santos), Rumania (Daniel), Suecia (Kaijjser y Hybbinette), Siria (Altounyan y Chevalier), Checoslovaquia (Jirasek), URSS (Plotkin), Venezuela (Conde-Jahn), Yugoeslavia (Kostitch y Budissavloitch), Nueva Zelanda (Mitchell) y Turquía (Burhaneddin).

En sus tareas desempeñaron un papel fundamental los integrantes del comité internacional como su presidente el belga Jean Verhoogen, y el prestigioso cirujano suizo Fritz de Quervain, que ejerció de presidente del congreso de Madrid. Y se implicaron activamente los miembros españoles del comité organizador, entre los que se encontraban el grueso de los integrantes de la Sociedad de Cirugía de Madrid que se había constituido en junio de 1931.

Ese comité organizador estaba presidido por el decano de la Facultad de Medicina de Madrid el catalán Sebastián Recasens y Girol. Sus vocales fueron el catedrático de patología y clínica quirúrgica, vicerrector de la Universidad de Madrid, y futuro rector entre 1934 y 1936, el barcelonés León Cardenal Pujals , el catedrático de Patología Quirúrgica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Madrid el zamorano Laureano Olivares, el catedrático de Urología y de Terapeútica quirúrgica general y especial el manchego Leonardo de la Peña, el prestigioso cirujano de origen gallego, interesado en investigaciones sobre el cáncer, José Goyanes, el presidente de la Asociación española de urología Pedro Cifuentes Díaz, el catedrático de Patología y Clínica quirúrgica de la Facultad de Medicina de la Universidad Central José Blanc Fortacín, el también catedrático de Patología quirúrgica de la misma Facultad el madrileño Enrique Slocker y la Rosa, el aragonés Víctor Manuel Nogueras que además de médico militar había sido el fundador y director entre 1918 y 1931 del madrileño Hospital Central de la Cruz Roja, el prestigioso cirujano militar Mariano Gómez Ulla,  el urólogo Ignacio Sánchez Covisa, el médico y diputado por el partido de Manuel Azaña Acción Republicana Fernando Coca, Enrique Noguera, N. Saldaña y Enrique Ribas y Ribas, catedrático de Cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona. Y sus secretarios: Plácido G. Duarte. jefe del servicio de Cirujía general del hospital de la Princesa, y Alberto Catalina Prieto.

Congresistas Cirujia figuras

 

Los congresistas tuvieron un apretado programa de trabajo. Los intervinientes hicieron demostraciones prácticas y usaron en sus explicaciones dibujos, esquemas, láminas y películas sobre los métodos quirúrgicos. La primera sesión científica fue dedicada, por ejemplo, a debatir sobre “el estado actual de la cirugía del esófago” con intervenciones de cirujanos franceses, rumanos, italianos, alemanes, franceses, norteamericanos y argentinos. En otra de las sesiones se presentaron los progresos recientes en la Anestesia Quirúrgica. En ella el italiano Achile Mario Dogliotti Ferrara comunicó algunos casos anestesiados por la inyección raquídea epidural. Esta técnica de la anestesia peridural segmentaria, que daría fama a ese cirujano italiano, ya había sido usada por el cirujano militar español Fidel Pagés Mirevé (1886-1923).

Además de asistir a las comunicaciones presentadas en el Congreso y participar en sus debates sus participantes pudieron visitar la exposición médico-quirúrgica que se exhibió en el pasillo central y en los laterales del Senado. En ella se mostraron productos médicos y aparatos de cirugía españoles y extranjeros, así como se podía consultar prensa técnica profesional, como las principales publicaciones médicas de la época entre las que destacaban El Siglo Médico,  La Gaceta Médica Española, dirigida por el doctor Juan Noguera López La Medicina Ibera, fundada y dirigida por el médico y diputado republicano, ya mencionado, Fernando Coca.

Una de las actividades en las que puso particular empeño el comité organizador fue la organización de una visita guiada para que los congresistas conociesen la que sería futura sede de la Facultad de Medicina de la Universidad de Madrid que por aquel entonces se estaba construyendo en la nueva Ciudad Universitaria.

Congresistas Cirugia en Facultad Medicina

 

También un grupo de congresistas asistió en el anfiteatro grande de la Facultad de Medicina de la calle Atocha a la proyección de la película Al borde de la tumba, de la productora UFA, en la que se mostraba una operación de apendicectomía y varios partos.

Pormenorizada información sobre el desarrollo del Congreso ofrecieron diversos medios de comunicación, pero quizás sobresalió en su cobertura el gran diario republicano El Heraldo de Madrid, quizás por los lazos de paisanaje que unían a su director, el periodista catalán Manuel Fontdevila, con el presidente del comité organizador, el decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Madrid, el barcelonés Sebastian Recasens, que estaba encantado según declarara a ese diario de “la perfectísima organización que estamos viendo” tras haber asistido “a veinticinco o treinta Congresos internacionales de Medicina general, de Cirugía, de Ginecología y de Radiología”.

Heraldo de Madrid 15 marzo 1932

 

Meses después de la celebración de ese congreso, en el mismo año de 1932, la gran editorial Labor publicó el Tratado de Patología Quirúrgica General del cirujano y médico militar aragonés Manuel Bastos Ansart, quien luego sería represaliado por el régimen franquista.  Este Tratado de más de ochocientas páginas, posiblemente, ha de ser considerado como uno de los frutos científicos de ese congreso. Fue considerado en su momento “la mejor obra española compuesta sobre esta materia” por el crítico del diario Luz el médico y periodista Félix Herce Ruiz, militante del PSOE, exiliado posteriormente a México.

Tratado de cirugia Bastos 1

Tratado de cirugia Bastos 2

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Una visita a la Residencia de señoritas de la JAE en su centenario

cartel exposicion Residencia Señoritas

Entre el 1 de diciembre de 2015 y el 27 de marzo de 2016 se puede visitar en Madrid, en la Residencia de Estudiantes, la exposición Mujeres en vanguardia. La Residencia de señoritas en su centenario (1915-1936), organizada con motivo del centenario de la creación en 1915 de esa institución que alentó la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas para promover y mejorar la formación de las mujeres. Dirigida por la pedagoga María de Maeztu la labor formativa de un millar de mujeres llevada a cabo en ese complejo educativo dejaría honda huella en la cultura española del primer tercio del siglo XX.

En tiempos republicanos su modelo se trasladó a Barcelona como se aprecia en este reportaje de la publicación ilustrada Crónica, mostrado en la mencionada exposición.

Residencia Señoritas Barcelona

 

La exposición está dividida en las secciones siguientes:

Educación para la mujer. Las primeras iniciativas (1869-1913). En esta sección se muestra cómo el proyecto pedagógico que subyace en la creación de la Residencia de Señoritas hunde sus raíces en el proyecto de renovación de la sociedad española a través de la educación inspirado por la Institución Libre de Enseñanza (ILE). Las primeras iniciativas relacionadas con este proceso se debieron a Fernando de Castro, quien en el Sexenio democrático, en 1870, fundó la Asociación para la Enseñanza de la Mujer. Posteriormente Francisco Giner de los Ríos y los hombres y mujeres de la ILE continuaron la tarea de defender los derechos de la mujer, comenzando por el de una educación en igualdad.

La Residencia de Señoritas (1913-1936). Una apuesta de futuro. 

Laboratorio FosterLa trayectoria de la Residencia de Señoritas fue paralela a la de la Residencia de Estudiantes, estudiada recientemente por Alvaro Ribagorda. Como en la Residencia de Estudiantes, en la de Señoritas las residentes, además de con los servicios de alojamientos,contaban con un laboratorio en el que hacer sus prácticas -el llamado laboratorio Foster estudiado por Carmen Magallón-, con una nutrida biblioteca en la que apoyarse para sus estudios y con un programa de clases, conferencias (por ejemplo el neuropsiquiatra y diputado socialista José Sanchís Banús (1893-1932), disertó el 20 de febrero de 1932, pocas semanas antes de fallecer prematuramente, en el paraninfo de la Residencia sobre La historia clínica de Carlos II de España), conciertos o lecturas poéticas orientado a ampliar su formación.

En todas sus actividades la Residencia de Señoritas contó con el apoyo fundamental del International Institute for Girls in Spain, una institución norteamericana asentada en Madrid desde principios del siglo XX que le aportó tanto medios materiales como métodos y ejemplos de los que se beneficiaron las jóvenes estudiantes españolas. Por mediación del Instituto Internacional, además, se llegó a acuerdos con diferentes colleges femeninos norteamericanos para conceder becas de intercambio, que se pueden rastrear en archivos norteamericanos como los del Smith College (ver aquí).

Gran parte de las mujeres que se incorporaron activamente a la vida cultural y política del primer tercio del siglo XX estuvieron relacionadas con la Residencia de Señoritas. Victoria Kent (Málaga 1889-Nueva York 1987), la abogada, pedagoga y dirigente socialista Matilde Huici (Pamplona 1890-Santiago de Chile 1965), la pintora Delhy Tejero (Toro-Zamora 1904, Madrid 1968), o la periodista Josefina Carabias (Arenas de San Pedro-Avila 1908, Madrid 1980) fueron algunas de sus residentes más destacadas. María Goyri (1874-1954), María Zambrano (1904-1991) , Victorina Durán (1899-1993) o Maruja Mallo (1902-1995) formaron parte de su profesorado. Zenobia Camprubí (Malgrat de Mar-Barcelona 1887, San Juan de Puerto Rico 1956), Gabriela Mistral (Vicuña-Chile 1889-Nueva York 1957), Victoria Ocampo (Buenos Aires 1890- Béccar 1979), María Martínez Sierra (San Millán de la Cogolla-Logroño 1874-Buenos Aires 1974), Clara Campoamor (Madrid 1888- Lausana- Suiza 1972) o Concha Méndez (Madrid 1898-Coyoacán-México 1986)  participaron en sus actividades.

En los salones de la Residencia de Señoritas nacieron el Lyceum Club Femenino en 1926 y la Asociación Universitaria Femenina.

Años de guerra (1936-1939)

Como la mayor parte de las alumnas, en julio de 1936 María de Maeztu (Vitoria-Gasteiz 1881-Mar del Plata-Argentina 1948), se encontraba de vacaciones fuera de Madrid, a donde regresó de inmediato tras producirse el golpe de Estado. En septiembre de 1936 presentó su dimisión como directora de la Residencia de Señoritas y, poco después, abandonó España. Para sustituirla se nombró un comité presidido por Regina Lago (Palencia 1898-Cuernavaca, México 1966) y constituido por otras residentes y exresidentes. A comienzos de 1937, siguiendo al Gobierno de la República, la Residencia de Señoritas se trasladó a Valencia, a la localidad de Paiporta. Acabada la guerra, y disueltos por decreto los centros de la JAE, en varios de los edificios que había ocupado la Residencia de Señoritas se creó, en 1940, el Colegio Mayor Teresa de Cepeda.

El destino de la Residencia y de las residentes tras la guerra civil.

En esta sección se da cuenta de los destinos de las antiguas residentes. Unas aprovecharon las redes culturales y sociales tendidas en los años previos y recalaron en distintos países americanos y europeos. Otras se quedaron en España sufriendo distintas situaciones: desde represalias graves a un discreto exilio interior.

Las organizadoras han diseñado una atractiva web en la que se pueden visualizar cinco interesantes audiovisuales (ver aquí):

 

exposicion Residencia Señoritas

Como complemento de la exposición sus comisarias han promovido un muy cuidado catálogo con numerosas fotografías, portadas de libros y folletos, programas de las actividades culturales que se celebraron en la residencia, documentos diversos, pinturas, dibujos, etc. Sus datos bibliográficos y contenidos son los siguientes:

portada_MujeresDE LA CUEVA, Almudena Y MÁRQUEZ PADORNO, Margarita (eds.), Mujeres en vanguardia. La Residencia de Señoritas en su centenario (1915-1936). Madrid, Publicaciones de la Residencia de Estudiantes, 2015, 400 páginas. ISBN: 978-84-939988-6-8.

Además de dos presentaciones iniciales el catálogo contiene trabajos de:

Almudena de la Cueva y Margarita Márquez Pardomo:  “La Residencia de Señoritas (1915-1936). Una habitación propia para las españolas”.

Idoia Murga: “Muros para pintar: las artistas y la Residencia de Señoritas”.

Rosa Mª Capel Martínez: “¿Sin distinción de sexo? Mujeres y educación en España: de la Restauración a la Segunda República”.

Elvira Ontañón:“La educación de la mujer en el proyecto pedagógico de Francisco Giner de los Ríos”.

Almudena de la Cueva: “La célula germinativa de la cultura femenina: la Asociación para la Enseñanza de la Mujer”.

Mª del Mar del Pozo Andrés: “La educación de la mujer en la Junta para Ampliación de Estudios: las primeras maestras europeas”.

Isabel Pérez-Villanueva Tovar: “María de Maeztu en la Residencia de Señoritas. Educación y feminismo”.

Margarita Márquez Padorno: “El sueño americano de la universidad para mujeres en España: la octava hermana”

Pilar Piñón: “El Instituto Internacional de España y la Residencia de Señoritas.

Raúl Vázquez Ramil: “A thoroughfare of freedom: intercambios de becarias entre colleges femeninos norteamericanos y la Residencia de Señoritas de Madrid, 1919-1936”

Carmen Magallón: “El Laboratorio Foster y su papel en la formación de las científicas españolas”.

Salvador Guerrero: “Un lugar en la memoria de la geografía de la Institución”.

Concha Fagoaga: “La relación del grupo de señoritas de la Residencia de Estudiantes con el Lyceum Club”)

y Margarita Sáenz de la Calzada:“De la Residencia de Señoritas al Colegio Mayor Santa Teresa”.

A dichos trabajos se añaden una cronología, una parte dedicada a la obra plástica de las artistas de la Residencia, una selección de las imágenes expuestas, sendas relaciones de las obras y documentos expuestos y de autores y un índice onomástico, siempre útil en este tipo de obras.

Quien visite la exposición y lea el catálogo podrá apreciar las características de una de las iniciativas y singulares más significativas para promover las capacidades educativas y científicas de la mujer en la edad de plata de la cultura española.

El curioso podrá encontrar información adicional en estos enlaces, entre otros:

http://www.todoliteratura.es/noticia/9382/exposiciones/exposicion:-mujeres-en-vanguardia.-la-residencia-de-senoritas-en-su-centenario-1915–1936.html

http://www.efe.com/efe/espana/cultura/mujeres-en-vanguardia-la-historia-de-residencia-senoritas-madrid/10005-2778645


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Enero 1932: el empuje educativo y científico-técnico en el Madrid republicano

Hojeando la prensa de la época se aprecia una cierta efervescencia cultural en el Madrid de enero de 1932, que tuvo su paralelismo en el ámbito educativo y en las actividades científicas y técnicas.

Destacaré a continuación algunas de las manifestaciones más significativas de ese empuje educativo y científico-técnico que tuvo lugar en la ciudad de Madrid, cuyos habitantes eran informados puntualmente de los diversos problemas socio-políticos a los que tenían que enfrentarse los gobernantes de la coalición republicano-socialista entonces en el poder. En efecto, el gabinete presidido por Azaña en aquel entonces tuvo que afrontar en ese mes de enero de 1932 diversas protestas sociales en tierras catalanas y andaluzas, organizadas fundamentalmente por los anarquistas; gestionar las crisis derivadas, primero, de la muerte el último día del año 1931 de cuatro guardias civiles en el pueblo extremeño de Castillblanco, suceso que dio lugar al reportaje del periodista Francisco Lucientes “Geografía humana de la España remota. Castillblanco, pueblo de ilusos”, publicado  el domingo 17 de enero en las páginas del diario El Sol, con cinco ilustraciones de Sancha, y luego la crisis suscitada por la muerte de varios huelguistas por disparos de la guardia civil en la población riojana de Arnedo. Y además tuvo que hacer frente a las múltiples protestas de la oposición de los católicos, especialmente fuertes en el País Vasco y Navarra y en Castilla la Vieja, disconformes con las medidas anticlericales, como la disolución de la Compañía de Jesús y la incautación de sus bienes que se produjo por un decreto de 23 de enero con el que se aplicaba el controvertido artículo 26 de la constitución republicana aprobada semanas antes.

Castillblanco plaza

Centrándome en el ámbito educativo cabe destacar la interesante entrevista que un periodista del recién nacido diario Luz -apareció su primer número el 7 de enero –, financiado por Urgoiti, y vocero de los planteamientos de Ortega y Gasset, le hizo al nuevo director del instituto del Cardenal Cisneros de Madrid, el catedrático de Latín Vicente García de Diego (1878-1978), un notable filólogo, con motivo de una serie de reformas efectuadas en ese importante centro educativo madrileño gracias a una aportación económica de cincuenta mil pesetas del gobierno republicano. Gracias a ella se construyó una sala de proyecciones para 350 espectadores, se adquirió “un magnífico aparato alemán de proyecciones” y el instituto se suscribió a una cinemateca. (Luz 19 enero 1932).  Por ese tiempo había en efecto un cierto interés por el cine educativo y científico. A este respecto es de interés el artículo “Las películas científicas. Cómo se filma el crecimiento de una planta”, firmado por Alfredo Cabello, publicado por Luz el sábado 30 de enero.

Las reformas e innovaciones educativas introducidas en un lugar señero de la enseñanza secundaria madrileña se producían en el marco de un amplio movimiento reformista que estaba impulsando el ministro socialista de Instrucción Pública y Bellas Artes Fernando de los Ríos. Así a finales de ese mes se promulgó el decreto de creación de la Facultad de Pedagogía de la Universidad Central de Madrid, que tan hondas repercusiones tendría en la formación de maestros y en la institucionalización de las ciencias de la educación en la sociedad española. A su vez  El Heraldo de Madrid informaba el martes 26 de enero que el ingeniero de caminos José Cebada, profesor de Termotecnia y de Proyectos de elementos de la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, “de gran prestigio científico y abolengo republicano” era propuesto como director general de enseñanza técnica, una nueva dirección general de la que iban a depender las : Escuelas especiales de Ingenieros civiles, procedentes de los Ministerios de Fomento y Economía Nacional;  las Escuelas Superiores y Elementales de Trabajo;  las Oficinas de Selección profesional;  los Institutos de Reeducación y Orientación profesional y el Psicotécnico de Madrid; y el Centro de Perfeccionamiento obrero, según determinaría la Gaceta del 10 de febrero de 1932.

Entre tanto proliferaban iniciativas científicas de diverso orden. Se suscitaron debates sobre las investigaciones prehistóricas en Madrid a propósito de una iniciativa del Ayuntamiento de Madrid, presidido por Pedro Rico (ver Luz 27 enero  p. 6 y el artículo de Rafael Alvarez en el mismo diario del día siguiente 28 titulado “La prehistoria madrileña. Un fracaso que estaba previsto”); o sobre colecciones etnográficas como la polémica en la que se involucraron Victorina Durán y el crítico Juan de la Encina a propósito del Museo de Artes decorativas y el Museo del Traje (El Sol domingo 17 enero p. 5 y El Sol miércoles 20 enero p. 1). Se informaba de reuniones de las sociedades científicas como la Sociedad Española de Antropología (Luz 30 enero sábado p. 13) o del Laboratorio de Matemática de la Junta de Ampliación de Estudios que celebraba sus sesiones en la madrileña calle de duque de Medinaceli nº 4 como informaba el diario El Sol del viernes 15 enero de 1932 p. 4.

Laboratorio de Matematica 1

Laboratorio de Matematica 2

Y se daba cobertura a las numerosas conferencias que científicos diversos impartieron en diversos lugares de Madrid en aquel enero de 1932.

Pio del Río Hortega selloPor ejemplo la impartida el 14 de enero por Pío del Río Hortega (Portillo (Valladolid) 1882-Buenos Aires 1945), uno de los discípulos más brillantes de Santiago Ramón y Cajal,  en la sede del Centro de Intercambio Intelectual Germanoespañol. Del Río Hortega, que por ese entonces era director del Instituto Nacional del Cáncer y un destacado militante del partido radical de Alejandro Lerroux, publicaría meses después esa conferencia, en la que demostró las interrelaciones entre arte y ciencia en su práctica experimental, en las páginas de la revista ResidenciaDe esa conferencia un periodista del diario El Sol, ya citado, informaba en los siguientes términos:

Pío del Río Hortega enero 1932

 

Otras conferencias a las que la prensa prestó atención fueron las dos que impartió el nutricionista y endrocrinólogo Enrique Carrasco Cadenas (1895-1959), profesor de la Escuela Nacional de Sanidad, en el paraninfo de la Residencia de Señoritas, institución que dejó honda huella en la cultura española del primer tercio del siglo XX, como podrá apreciar quien visite en estos días la exposición que se ha organizado en la Residencia de Estudiantes. Ese profesor de la Escuela Nacional de Sanidad, donde obtendría en 1934 la cátedra de Higiene de la alimentación, disertó sobre el tema “Por qué y cuándo se debe comer” y “Qué, cómo y cuánto se debe comer” los miércoles 20 y 27 de enero tras ser presentado por el relevante parasitólogo Gustavo Pittaluga Fattorini (Florencia 1876-La Habana 1956). El diario Luz (21 y 28 enero), con cuyo propietario Nicolás de Urgoiti el conferenciante tenía vínculos familiares, dio amplia cobertura a las dos conferencias, ilustrando el resumen de una de ellas con una caricatura de ese genial dibujante que fue Bagaría.

Caricatura de Carrasco Cadenas

 

Rey Pastor dibujo 1932Pero indudablemente la conferencia que suscitó mayor atención en la opinión pública de aquel momento fue la que dio Julio Rey Pastor (Logroño 1888-Buenos Aires 1962) el viernes 29 de enero con motivo de la inauguración del curso de 1932 por la sección de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales del Ateneo madrileño, institución con la que Rey Pastor tenía vinculación desde tiempo atrás, como ya expuse en otro post anterior (ver aquí). Ese matemático, que vivía entre Buenos Aires y Madrid,  y que había fundado años atrás el Laboratorio de Matemática de la JAE, disertó aquel día de enero de 1932  “Sobre la unidad de la ciencia” ante un auditorio nutrido. El lleno del  salón de actos le recordó a un asistente los habidos con anterioridad en las conferencias de Einstein, del príncipe de Mónaco, impulsor de la oceanografía, o del filósofo francés Henri Bergson. El diario El Sol  dedicó al evento parte de su primera página en su número del sábado 30 de enero donde se hacía una presentación del “eminente” matemático acompañada de un dibujo de Aristo-Téllez , ofreciendo además una transcripción taquigráfica de la la conferencia en su folletón durante varios días (por ejemplo en los días 30 y 31 de enero). Los números 1.299 y 1300 correspondientes a la primera y segunda quincena de febrero de la revista Madrid científico también reprodujeron  la conferencia que un periodista del diario Luz   (30 enero p. 12) resumió de esta manera

Rey Pastor conferencia 1

Rey Pastor conferencia 2

Ahora bien el gran acontecimiento científico-técnico en aquel mes de enero de 1932 fue la presentación en sociedad del gran plan de reformas diseñado por el arquitecto y urbanista Secundino Zuazo (Bilbao 1887- Madrid 1970) para reorganizar la configuración urbana del Madrid futuro en torno al eje Sur-Norte (Atocha-Chamartín), que sustituiría al eje oeste-este (que unía el antiguo Alcázar con el palacio del Buen Retiro a través de la calle Mayor y luego la de Alcalá) sobre el que había pivotado hasta entonces la organización espacial de la capital del Estado. Como resultado de ese plan se efectuó el enlace ferroviario subterráneo que acabó con la discontinuidad de la red, la prolongación de la Castellana que reestructuró el crecimiento de la ciudad y la construcción de un conjunto de edificios destinados a los Nuevos Ministerios. Zuazo, que contó con el apoyo decidido del presidente del gobierno Manuel Azaña y de Indalecio Prieto, ministro socialista de Obras Públicas, expuso detalladamente su vasto plan de reformas urbanas de Madrid en las  páginas de dos números del diario El Sol, correspondientes a los domingos 17 y 24 de enero, según se puede apreciar a continuación. Parecía haber pues a principios de enero de 1932 una correlación entre ímpetu científico-técnico y apuesta por la “metropolización” de la ciudad en el Madrid republicano de aquel entonces.

Zuazo 1 a

Zuazo 2