jaeinnova

Cuaderno de investigación de Leoncio López-Ocón sobre las reformas educativas y científicas de la era de Cajal. ISSN: 2531-1263


3 comentarios

Las demandas de material científico del Instituto de Zaragoza en 1906

El 15 de febrero de 1906 la Subsecretaría del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes pidió a los directores de los institutos distribuidos por el territorio español que expusiesen las necesidades de material científico de experimentación con destino a las cátedras y laboratorios de esos centros de enseñanza.
Las respuestas a esa demanda fueron muy variadas. Si desde Ourense, como se señaló en un post anterior, las peticiones fueron contenidas, pues ascendieron a 2.036 ptas.,  en el caso del Instituto General y Técnico de Zaragoza la solicitud de material fue cuantiosa y dependiente de fabricantes extranjeros.

Así el 6 de marzo de 1906 su director, Manuel Díaz de Arcaya, de origen alavés y catedrático de Historia Natural, firmó una solicitud que ascendía a 7.404,07 pesetas: 4,936,05 correspondientes a la adquisición de material científico, y 2.468,02 al pago de derechos de aduanas, portes, comisión y cambio a pesetas.

Manuel Diaz de Arcaya y González de Echávarri

Manuel Diaz de Arcaya y González de Echavarri

Como vamos a ver a continuación la relación fue exhaustiva y revela cuáles eran las necesidades de material que estimaban más importantes los catedráticos de ese instituto, antecedente del actual IES Goya, de la capital aragonesa.

Para la cátedra de Historia Natural se solicitaron 470 francos para colecciones de botánica, y 2.023 francos para colecciones de zoología, desglosados de la siguiente manera.

Basándose en el catálogo Degralle, de julio de 1902 se pedían representaciones de las siguientes flores, probablemente en forma de láminas murales.
-fig. 224  Papaver rhaas L. (amapola) por 95 francos
-fig. 220  Malva sylvestre  (o malva común)  75
-fig. 248 y 249  Borago officinalis o (borraja) 75
-fig. 256 y 257  Canabis sativa (cáñamo o marihuana) 60
-fig.258,259,260 Lilium candidum (lirio o  azucena) 70
-fig. 266 y 269  Arum maculatum (aro, planta medicinal)  50
-fig. 274,275 y 276 Politrichum comunis (musgo)    45

Illustration_Arum_maculatum1

Ilustración Arum Maculatum

En cuanto a los objetos de zoología el Instituto de Zaragoza solicitaba adquirir:
– Un modelo que representase la Anatomía de la abeja, que costaba 450 francos

Modelo de abeja obrera

Modelo de abeja obrera

– Una colección de 100 especies de insectos útiles y perjudiciales a la agricultura. Su coste era de 35 francos.
– 4 ejemplares disecados de mamíferos: un Felis Leopardus por 350 francos, un Ursus arctos (oso pardo) por 400 francos; un Lyomis nitela  por 42 francos y un Moschus moschiferus (ciervo almizclero siberiano) por 200 francos.
– 1 ejemplar de ave: el Pelecanus onocrotalus (o pelícano común) por 60 francos.
– 4 reptiles: Alligator lucius (caimán del Mississipi), por 200 francos; Draco volans (del género de lagartos Draco), por 18 francos; Crotalus adamanteus (crótalo adamantino, especie de serpiente venenosa), 150 francos y Vipera aspis (víbora áspid), por 18 francos.

En cuanto a la cátedra de Física y Química se hizo una petición exhaustiva de instrumentos, y materiales muy variados, transcribiéndose a veces literalmente del catálogo francés que tenían ante sí la denominación del objeto que solicitaban, como se aprecia en el siguiente listado. Destaca el interés del instituto de disponer de instrumentos destinados a la medición de magnitudes eléctricas.

La primera lista abarca  los materiales de Física, cuyo importe ascendía a 1.836,25 francos
– nº 31.587.- Galvanómetre vertical fig. 393:  50 francos
– Un voltimetre courant continu, a periode Serie J. de 10 centímetros de diámetro: 42

– Un voltimetre courant alterne, Serie J., de 10 cent. de diámetro: 42
– Un ampèrèmetre courant continu, Serie J., de 10 cent. de diámetro: 46
– Un ampèrèmetre courant alterne, Serie J. de 10 cent. de diámetro: 45

– Horno electrico: 145

Lámpara alcohol remplazable mechero Bunsen: 22,50

Balanza: 400

– Aparato para descomponer el agua por la producción de grandes cantidades de hidrógeno y oxígeno: 83

-Aparato de Wiedemann para electrolisis de soluciones salinas y de movimiento de iones entre los polos: 68

– Aparato para la endósmosis eléctrica: 13

Arbol de Saturno: 6
– Aparatos para la produccion de anillos coloreados de Vobilli: 20
– Electrómetro capilar Ostwald: 60
– Coloris copio Lermantoff: 30
– Aparato necesario para galvanoplastia: 42
-Orisptoscopio  13×18: 55                                                                                                                                                                                                                                                                 –Tubo Roetgen  de regeneración anticatoda:  50

-Soporte de pie: 70

– Pantalla fluorescente 20×40: 111                                                                                                                                                                                                                                             –Electrometro capilar de Henley: 18

Tubos de Geissler y Crookes (varias clases): 200
Desecador : 15

Bureta con soporte graduada: 16,50
– Estufa caliente Wiesnegg : 110
– Estufa baño maría: 35
Rheostat universel à contact glissant pour 110 volt .  : 41,25

Reostato hacia 1900

Reostato de hacia 1900

En cuanto a los materiales de química se hizo un pedido de 606, 80 francos, desglosados en  236, 75 francos para productos puros ; y 370,05 francos para soluciones para análisis volumétricos y materias colorantes según vemos con más detalle a continuación.
Productos puros.-
Acido acetico Kilo cristalizado :  2,30 francos
– id. cítrico          id             id :          5,20
– id. iodico           id.           id. :         5,65
– id. oxalico         id.           id. :          2,30
– id. sulfuroso    id.           id. :           2,70
– id. Alcohol absoluto puro id. id.:  3,70
– id. Anilina        id.            id. :         3,80
– id. Cloroformo id.          id. :           3,20
– id. Colodión     id.  id.         :           2,10
– id. Dischllamina id.        id. :        11,40
– id. Feniltridnacina id.  id.  :          2,60
– id. Fenolftalénica id.    id. :         26
– id. Glicerina           id.     id.:          2,15

– id. Hidrosilamina.    id.  id.        47
– id. Bicloruro de mercurio id.id  15,30
– id. Reactivo Mayer id.id. :             5,10
– id. Nitrofenol-Ortho id. id.:          2,80
– id. Nitroso S. Naftol id.id.  :          7
– id. Paladio       id.           id. :           5,90
– id. Nitrato paladio id. id.:              3,20

– id. Picoha pomer id. id. :               2,60
– id. Cloruro platino solución id. id.: 12,70
-id. Tintura curcumo id.  id:            6,40
– id. Tintura Tornasol id. id.:           1,90

Soluciones para análisis volumétricos
Solución normal Acido nítrico:  1,30
Id id. id. oxalico :                          1,40
Id. id. id. sulfurico :                     1,30
Id. id. id. Cloruro bario:             1,40
Id. id. id. Potasa :                         1,25
Id. 1/10 Hiposulfito sódico :      1,60
Id. ½ de Plata :                            3,80
Reactivo Néssler :                       3,80

Materias colorantes

Acido carmínico:   1,20
Azul metilino:        6,40
Id. fenil:                  6,80
Id. quinidina:         1,60
Bálsamo canodá: 10,80
Carmín nacar :       4,20
Fosina:                     1,60
Fluoresccina:        3,20
Fuessina:                2,60
Gelatina:                 5,60
Verde metilo :        3,80
Violeta dalia:         1,60
Acetal puro:         76
Acetamida:          20,30
Tropenia:               3,80
Acido agollico:      5,20
Id. benzoico de benjui sublimado blanco:  7,20
Id. butirico:          4,80
Id. formico:          1
Id. láctico :           5,70
Id. molico :         95
Id. oleico :            1,15
Id. solícico  puro: 2,85
Id. succinico  :     12,70
Id. tartárico:        3,30
Id. Alcohol melítico : 1,70
Id. Aldeido:         3,45
Id. Almidón soluble:  8,80
Id. Amianto:       1,10
Id. Amonio:        1
Id. Glicerofosfato de cal :  25,40
Id. Blomoformo:   11,20
Id. Corturo:   11,55
Id. Destrina   11,65
Id. Diastasa:   61 francos

 

Anuncios


2 comentarios

Propuestas para renovar el material científico del instituto de Ourense entre 1906 y 1910

La creación del Instituto del Material Científico por real decreto de 17 de marzo de 1911 -Gaceta de Madrid del 18-, dependiente del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, siendo el liberal Amós Salvador el ministro, supuso un hito en la mejora de la cultura material de los centros educativos españoles a principios del siglo XX.

Pero esa medida estuvo precedida de diversas iniciativas tendentes a la renovación de los medios de enseñanza en los institutos tomadas en los años anteriores.

Quizás la más significativa de esas propuestas fue la asignación anual en los presupuestos generales del Estado a partir de 1906 – el año de la concesión del premio Nobel a Santiago Ramón y Cajal- de 100 mil pesetas para la adquisición de material científico de experimentación con destino a la red de institutos existentes en el Estado español.

En las búsquedas que estoy haciendo en los fondos del Archivo General de la Administración de Alcalá de Henares me he topado con un valioso dossier. En él existe abundante documentación con las peticiones de los claustros de los institutos ante la demanda de información de los responsables del mencionado Ministerio sobre cuáles eran sus necesidades de material científico.

En sucesivas entradas haré un recorrido, siguiendo esas peticiones, por algunos de los lugares del mapa educativo de aquella época.

Inicio mi tour por el Instituto de Orense, – actual IES Otero Pedrayo- en cuyo claustro se encontraba el animoso catedrático de Geografía e Historia Eduardo Moreno López, al que ya he dedicado alguna entrada en esta bitácora.

Orense Instituto Otero Pedrayo Museo

Museo del IES Otero Pedrayo de Ourense

El 5 de abril de 1906 el director del Instituto, Salvador Padilla, -catedrático de Latín y Castellano- envió el siguiente presupuesto de las necesidades más urgentes de material científico de experimentación que tenía ese centro docente. Respondía así al oficio de 15 de febrero que le había dirigido el subsecretario del Ministerio, cuando lo dirigía el liberal Vicente Santamaría de Paredes.

Esas necesidades, que ascendían a 2.031 ptas., eran las siguientes:

– el área de Geografía demandada un mapa hipsométrico y batimétrico de España y Portugal por D. Federico Botella en pasta alabastrina. Su precio era de 100 pesetas.

Botella Federico Mapa hipsométrico y batimétrico

Mapa hipsométrico y batimétrico del ingeniero de la Península Ibérica por el ingeniero de minas Federico de Botella

– la cátedra de Agricultura, en una provincia con un cierto desarrollo de la producción vinícola, solicitaba: 1 Ebulliómetro Sallarón (sic), de 100 ptas. y un Cálcimetro, de 75 ptas.

El ebullómetro de los laboratorios Dujardin-Salleron, concebido en 1870, es un aparato de dosificación del alcohol de vinos secos por ebullometría.

Dujardin Salleron catálogo

Catálogo de 1932 de la casa Dujardin-Salleron dedicada a la venta de materiales enológicos.

– la cátedra de Física requería los siguientes instrumentos: 1 Barómetro aneroide registrador de 207 ptas para medir la presión atmosférica ; 1 Termómetro registrador de 325 ptas y 1 Máquina neumática de Bianchi o de Lenil, de 989 ptas, que se utiliza para extraer el aire contenido en la campana.

– por su parte la cátedra de Historia Natural pedía: 1 Objetivo Zeiss “E”, de 100 ptas; 1 revólver Zeiss para microscopio, de 35 ptas. y 1 pieza en cartón de anatomía, que costaba 100 ptas.

No sabemos, por ahora, exactamente qué parte de ese material se adquirió en aquel año, pues el Ministerio no pudeo acceder a todas las demandas que le hicieron los más de 60 institutos existentes por aquel entonces.

De todas maneras en los años siguientes siguieron llegando fondos al Instituto general y técnico de Orense. El 7 de octubre de 1910 su director interino solicitó al ministro que las 1.400 pesetas, concedidas al instituto para adquirir material científico por Real Orden de 28 de mayo de ese año, se distribuyesen de la siguiente manera.

El catedrático de Agricultura, que era el director interino Pompeyo Beltrán, solicitó dos mesas de trabajo para el gabinete por un importe de 80 pesetas.

A la cátedra de Geografía, según solicitud del catedrático Eduardo Moreno López, se asignaron 225 ptas para adquirir un mapa en relieve de Galicia del sr. Fraiz que costaba 200 ptas, a las que había que sumar otras 25 para su porte y embalaje. Este mapa, hecho en 1909, mostraba el esquema orográfico e hidrográfico de Galicia. Fue elaborado por Vicente Fraiz Andón, director de la Escuela Normal de Maestras de Santiago, tras una larga experiencia cubana, y Rafael de la Torre Mirón, escultor, y profesor de dibujo de esa Escuela Normal y del Instituto de Santiago.

Galicia Esquema-Orográfico-e-Hidrográfico-de-Galicia

Mapa orográfico de Galicia de Vicente Fraiz Andón de 1909

La parte más importante de esa asignación del año 1910 se la llevó la cátedra de Física y Quimica. Su catedrático, Antonio Gaite,  tío-abuelo de la escritora Carmen Martin Gaite y que también era farmacéutico, hizo el siguiente pedido por un importe de 1.100 pesetas. Se basó para efectuarlo en el catálogo nº 106 de la casa Radiguet et Massiot de Paris, especializada en aparatos eléctricos, de óptica, de radiografía y en instrumentos de precisión.

MaisonRadiguetMassiot

– 1 Linterna provista de condensador doble y regulador automático de arco voltaico con punto luminoso fijo, nº 488:  37o pesetas

– 1 Zócalo con banco de óptica y sistema de cortinas, nº 487: 215 ptas.

– 2 pies receptores de los diversos aparatos, nº 489; la pieza 38: 76 ptas.

– 1 pieza de enlace nº 492: 5 ptas.

– 4 enlaces grandes nº 427: 22 ptas.

– 1 enlace pequeño nº 428: 4,50 ptas.

– 1 estuche de cinco objetivos nº 353: 107 ptas.

– 1 Mesita porta-cuba nº 497: 6 ptas.

– 1 Soporte para objetivo, nº 496: 45 ptas.

– 1 Prisma inversor nº 123: 87 ptas.

-1 Caja de resistencia nº 715 de 5 a 25 amperios: 162,50 ptas.

Radiguet Massiot couverture

 


2 comentarios

Una petición de un pedagogo institucionista, el extremeño Rubén Landa, desoida por la dictadura de Primo de Rivera: acto segundo y último

          José Manuel Sánchez Ron, en su interesante texto “Encuentros y desencuentros: relaciones personales en la JAE“, publicado en el libro 100 JAE. La Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas en su centenario, editado por la Residencia de Estudiantes en el año 2010, y que recogía las Actas del II Congreso Internacional sobre la JAE, celebrado en Madrid entre el 4 y el 6 de febrero de 2008, señala que, entre las cuestiones a profundizar en el estudio de la JAE, se encontraba su dimensión de “colegio invisible“.  Es decir las redes de conexiones personales que unieron a protagonistas de su historia, que en ocasiones llegaron a adquirir una dimensión familiar.

        La carta dirigida por el catedrático de Instituto de Sicología y pedagogo Rubén Landa a José Castillejo desde Salamanca el 24 de septiembre de 1924, de la que dimos cuenta en un post anterior, mostraría algunos de los mecanismos de funcionamiento de la JAE como “colegio invisible”. Pero la instauración del Directorio Militar dirigido por el general Miguel Primo de Rivera no facilitaba la concesión de favores por parte de los responsables de la JAE, como el que había pedido en su carta Rubén Landa a José Castillejo. De hecho éste, como secretario de la JAE, debió de solicitar a Rubén Landa que hiciese una petición formal al presidente de la institución, Santiago Ramón y Cajal, para que el ministerio atendiese su solicitud. Esta consistía en que Rubén Landa cubriese la vacante  existente en la cátedra de francés en el Instituto de Salamanca,  obtener autorización para impartir clases de inglés de manera gratuita e impulsar una asociación de alumnos del Instituto en la que los estudiantes de bachillerato adquiriesen “hábitos de responsabilidad y de servicio social” .

      Y en efecto Landa hizo tal petición formal por los conductos oficiales, como consta en el siguiente documento que se conserva en su expediente del archivo de la JAE, revelador de las prácticas pedagógicas de los institucionistas, como su afán de favorecer el asociacionismo escolar, y del uso que hizo de la beca o pensión, de larga duración, concedida por la JAE entre 1922 y 1924.

“Excmo Sr. Presidente de la Junta para ampliación de estudios e investigaciones científicas.

            El que suscribe, catedrático de Psicología en el Instituto de Salamanca, a V.E. expone:

            Que por R.O. de 19 de septiembre le fue concedida a propuesta de esa Junta una pensión de un año prorrogada luego por ocho meses para estudiar  la segunda enseñanza en Francia e Inglaterra.

            Que en Francia residió más de ocho meses, casi todo el tiempo en París, dedicándose principalmente a presenciar clases en los liceos Enrique IV, Luis el Grande, Montaigne, Carlomagno, Fenelon y otros, colegios Chaptal y Stanislas, escuela alsaciana, ecole des Roches, liceos de Chartres y Angulema, liceo de señoritas de Neuilly-sur-Seine, etc. Siguió cursos en la Escuela Normal Superior de la rue d’Ulm, en la Sorbona y en la escuela organizada en esta para profesores de francés en el extranjero; asistió a clases en las otras tres escuelas normales superiores (Sèvres, Saint-Cloud y Fontenay-aux-Roses); celebró numerosas entrevistas con personalidades de la enseñanza francesa; siguió muy especialmente la campaña que entonces tuvo lugar con motivo del proyecto Bérard de reforma de la segunda enseñanza, etc., etc.

360px-Lycee_Louis-le-Grand

            Que en Inglaterra residió el resto del tiempo dedicado también principalmente a visitar establecimientos de segunda enseñanza. Visitó entre otras escuelas, cuya lista completa obra en la secretaría de esa Junta, la de Harrow, Eton College, Winchester College, Rugby, Westminster, Saint Paul, King Alfred, St. Georges, Stonyhurst, Manchester Grammar School, Hozusey, Finchley, Kentisch Town y Bedales, para citar solo algunas. En la Bedales residió durante cerca de una semana. Siguió en el verano el curso de inglés de la Universidad de Londres dirigido por el profesor W[alter] Ripman. Asistió a algunos cursos del London Day Training  College y a los de otros colegios de la Universidad de Londres. Visitó las Universidades de Oxford, Cambridge y Leeds y varias escuelas normales, centrales y de continuación. Celebró numerosas entrevistas para tratar de cuestiones de enseñanza y asistió a asambleas y conferencias sobre educación. Visitó varias exposiciones de enseñanza, etc.

 

Alumnos del Eton College en 1932, pocos años después de la visita de Rubén Landa

Alumnos del Eton College en 1932, pocos años después de la visita de Rubén Landa

          

Panorámica de la Rugby School

Panorámica de la Rugby Schoool

         

Una clase de la Manchester Grammar School en 1908, pocos años antes de que la visitara Rubén Landa

Una clase de la Manchester Grammar School en 1908, pocos años antes de que la visitara Rubén Landa

Laboratorio de la escuela de Bedales en la que Rubén Landa residió durante una semana hacia 1924

Laboratorio de la escuela de Bedales en la que Rubén Landa residió durante una semana hacia 1924

         Que como resultado de su labor en el extranjero ha presentado ya á la Junta un trabajo sobre “La reforma de la segunda enseñanza en Francia” y otro acerca de “La enseñanza de las lenguas vivas en los Institutos” y tiene en preparación varios estudios sobre “La enseñanza de la Filosofía en los Institutos”, “La enseñanza de la lengua y literatura castellanas en los Institutos”, las “Day Continuations Schools”, “el Dalton plan” y “Porqué ha fracasado la reforma Bérard”.

            Que deseando que mis alumnos reciban, en mayor medida de lo que permite la clase que regento, el fruto del estudio que he hecho de cuestiones de enseñanza he proyectado realizar en este Instituto la siguiente labor:

            1º) Dar una clase de francés conforme á lo expuesto en mi trabajo ya mencionado acerca de “La enseñanza de las lenguas vivas”. Aquí solo haré las siguientes indicaciones: duración: 4 años, desde el 1er curso hasta el 4º; pero durante el 5º y 6º los alumnos podrían seguir haciendo traducciones, bajo mi dirección y en relación con mis clases de Psicologia y Etica (lo cual supone por lo menos doble trabajo del que se exige ahora á los profesores de la asignatura). No se emplearía libro de texto propiamente dicho: en el primer curso ningun libro y en los siguientes alguna de las muchas ediciones baratas que existen de clásicos franceses. Se seguiría el método directo, sobre todo en los dos ó tres primeros años, es decir, que la enseñanza sería de carácter práctico. Para los alumnos libres no habría dos exámenes como ahora sino un único examen que consistiría solamente en traducir oralmente y por escrito pasajes señalados por el profesor en 4 o 5 obras escogidas por el examinando entre las de una lista anunciada previamente. Este ensayo duraría de 4 á 6 años y el que subscribe desearía que al final del mismo se comprobasen los resultados mediante un exámen que haría una comisión nombrada por la Junta. El método que habría de seguirse solo puede aplicarse en clases cuyo número de alumnos no pase de 25 o 30.

            2º) Dar una clase de inglés para alumnos de Facultad y de los dos últimos cursos del bachillerato: Tres horas semanales durante dos cursos que sería la duración de este ensayo.

            3º) Organizar una asociación de alumnos del Instituto. Esta asociación podría desde este mismo curso realizar esta labor: a) El servicio de la biblioteca circulante para alumnos que he ensayado ya con éxito durante dos cursos.- b) Excursiones y visitas a los monumentos de Salamanca. Estas visitas podrían constituir bajo mi dirección un curso breve de historia del arte y á través de él, de la cultura. – c) Lecturas literarias. Consistirían en reuniones de alumnos en las que yo les leería y comentaría trozos literarios escogidos, por ejemplo: de la Odisea, Ulises en la gruta de Polifemo; de la Ilíada, la despedida de Héctor y Andrómaca; los Persas, de Esquilo; algunos pasajes del Lazarillo de Tormes y del Quijote; el cuento “Adios, Cordera” de Clarin; algunos romances de Zorrilla y del Duque de Rivas y “Los motivos del Lobo” de Rubén Darío, para citar algunas y dar idea del carácter de estas lecturas. Convendría dar a esta labor la forma de actividades de una asociación de alumnos para que sea enteramente voluntaria y para que los alumnos, al encargarse de su organización, adquieran hábitos de responsabilidad y de servicio social. Orientándola  de este modo la asociación podría tener un valor grande para la educación moral. Más adelante, si contase con la ayuda de otras personas y con medios materiales, la asociación podría dedicarse, entre otros, a estos fines: Cooperativa para compra de libros y objetos de escritorio; mutualidad escolar; coros; audiciones musicales; obras de beneficencia; juegos y ejercicios al aire libre; viajes escolares; vida de campamento (lo que los ingleses llaman “camping”); etc. etc.

            La clase de inglés la daría gratuitamente y lo mismo el trabajo que exigiese la asociación. De las clases de francés me encargaría acumuladas á las mías durante el tiempo que durase el ensayo, pues como el plan que propongo se aparta mucho del actual me seria imposible llevarlo á cabo sin tener el carácter de profesor oficial y estar autorizado para ello.

            Todo lo cual me permito exponer á V.E. por si la Junta lo considera acertado y  juzga conveniente proponer al Ministerio de Instrucción Pública que me encargue de realizar en este Instituto los ensayos indicados.

            Dios guarde á V.E. muchos años.

            Salamanca 1 de Octubre de 1924.

            Rubén Landa Vaz”. 

        Solicitud tan bien fundada fue sin embargo desestimada por el Ministerio. El 3 de enero de 1925 el Subsecretario respondía en estos términos tajantes al presidente de la JAE, ateniéndose a las disposiciones correspondientes, como hace cualquier rígido burócrata.

“Vista la comunicación de V.S. a la que acompaña copia de la instancia que D. Rubén Landa Vaz, Catedrático del Instituto de Salamanca dirigió a esa Junta en 1º de Octubre último, solicitando autorización para dar una clase de Francés en cuatro cursos a los alumnos del Bachillerato, otra de Inglés para los de los últimos años del mismo y para los de Facultad, y organizar una Asociación de alumnos del Instituto con diversos fines educativos:

Considerando que la Real orden de 21 de Diciembre de 1923, firmada por el Presidente del Directorio, dispone que a ningún centro docente oficial procede autorizar la enseñanza de disciplinas que no estén incluidas en el plan de estudios previamente aprobados por la Superioridad, cuya disposición dio origen a la supresión en algunos Institutos de algunas enseñanzas ajenas al plan del bachillerato, que ya se habían autorizado;

Esta Subsecretaría ha acordado manifestar a V.S. que no procede la autorización solicitada por el referido Catedrático del Instituto de Salamanca.- Lo que comunico a V.S. para su conocimiento y el del interesado”.

Meses después, como veremos en el siguiente post, Rubén Landa optaría por abandonar esa Salamanca, desde donde mantenia correspondencia con el exiliado Unamuno , e instalarse en otra ciudad castellana: Segovia, más próxima a Madrid.


Deja un comentario

La importancia del mapa para un metodólogo de la enseñanza de la geografía

El objetivo principal que impulsó a Rafael Ballester y Castell a elaborar su Estudio sobre la enseñanza de la geografía en los inicios del siglo XX fue su afán de “reformar en un sentido verdaderamente útil y práctico la enseñanza de la geografía en los Institutos españoles”, generando inquietudes que superasen inercias y venciesen rutinas.

Ballester-Estudio Geografía_Página_02

Ese joven profesor parecía verse a si mismo como integrante de un grupo de docentes reformistas, cuyas huellas estamos rastreando en este blog,  que pugnaban con una sociedad tendente a sestear. En su opinión no faltaban en la España de 1901 “sabios profesores que se adelantan en sus obras al atraso general que pesa sobre los organismos del Estado, sobre corporaciones de carácter particular o sobre la masa general de los individuos”.

En el afán de introducir reformas en el ámbito docente se propuso una triple estrategia: hacer de portavoz de las mejoras introducidas en la enseñanza de la geografía en el sistema educativo francés, cuyos logros quería trasladar a España; analizar la situación de la enseñanza de la geografía y proponer una serie de medidas conducentes a la renovación de la enseñanza de esa materia educativa en los institutos españoles.

En su texto Ballester convierte al geógrafo, economista e historiador Emile Levasseur en el actor principal de las reformas de la enseñanza de la geografía en el sistema educativo francés.

levasseur47a

Por tal razón examinó sus ideas pedagógicas con detalle. Destacó las siguientes:

  • la geografía fisica, guiada por la geología, era la base del proceso educativo: en ella se encontraban las claves de las demás ramas de la geografía.
  • la geografía agrícola, industrial y comercial debían ocupar un lugar más importante,
  • había que prestar atención a la estadística.
  • había que emplear los mapas bajo todas sus formas, usando siempre el encerado.

Los seguidores de Levasseur, entre los que se encontraba Ballester, eran firmes defensores del lema: “hacer comprender la geografía por los libros, hacerla ver por los mapas”.

Ese nuevo método, llamado intuitivo, hacía de la geografía una ciencia viva capaz de demostrar, describir, enseñar, interesar e instruir. Mediante el constante empleo del mapa mural y el trazado del mapa en el encerado se procuraba ejercitar la inteligencia evitando que la lección fuese una nomenclatura seca, una lista de nombres propios, dirigidos solo a ejercitar la memoria.

La geografía debía consistir por tanto en lecciones de cosas en lugar de lecciones de nombres. De ahí que el mapa mural como cuadro sintético de los detalles que configuraban el estudio de un país se convirtiese en un material didáctico estratégico tal y como lo formulara el profesor del liceo de St-Louis y de la Escuela Normal primaria superior de St. Cloud J.B. Paquier:  “Consideramos la carta geográfica como la base misma de la enseñanza. ..El mapa bajo todas las formas, cartas o mapas murales, atlas, croquis en el encerado….Queremos un mapa mural dibujado a grandes rasgos, claro y sorprendente a la vez, sobrio de detalles, escaso de nombres y únicamente con algunos puntos de mira. Debe ser simplemente un resumen, una especie de síntesis hábilmente hecha, que deje impresa en el alma algunas nociones concretas y durables”, pues en opinión de ese pedagogo francés las primeras cualidades que había que ejercitar en la infancia eran la imaginación y el sentimiento.

Está formulada así con claridad la propuesta de usar los mapas como instrumentos modeladores de la conciencia nacional, cuestión a la que se ha prestado gran atención en los últimos años. Destacan al respecto los trabajos de teóricos del nacionalismo como Benedict Anderson,  autor de la influyente obra Imagined communities, traducida al castellano con algo de descuido, según el propio Anderson, por Fondo de Cultura Económica; o  historiadores sociales y culturales de la cartografía como John Brian Harley, partidario de interpretar los mapas como una forma de lenguaje y como un instrumento y un símbolo de los poderes establecidos.

Analizando diversos casos en distintos lugares del mundo, desde Tailandia a Europa y las Américas, estos estudiosos han mostrado que los mapas elaborados a lo largo de la época contemporánea, particularmente en el siglo XIX, se convirtieron en un instrumento para cerrar las fronteras elásticas de la nación, o para plasmar aspiraciones políticas de movimientos nacionalistas como ha ocurrido con los mapas escolares generados en diversas comunidades autónomas españolas en las dos últimas décadas del siglo XX, según han analizado Jacobo García Alvarez y Daniel Marías.

Pero los mapas, según sostenían los positivistas, también son una condensación del conocimiento espacial. Tal y como plantea J.H. Andrews, del Trinity College de Dublin, en su introducción a La nueva naturaleza de los mapas de John Brian Harley, la cartografía también aspira a ser exacta y precisa, creencia defendida por Rafael Ballester. De hecho un mapa de carreteras preciso ayuda a un viajero a llegar a su destino.

En cierta medida las dos epistemologías con las que se puede abordar el estudio de los mapas -la positivista, y la constructivista de Harley- son complementarias.

Así pues, siguiendo el hilo del discurso de Rafael Ballester, los planteamientos de Levasseur y sus seguidores contribuyeron al renacimiento de los estudios geográficos y de la enseñanza de la geografía en la Francia de la Tercera República. Hasta entonces la geografía se estudiaba sin método concediéndose gran importancia a la nomenclatura, a la cartografía, a la economía política y muy poca a la geología, a la estructura del suelo, a las relaciones entre la geografía y la historia, según resaltara Ludovic Drapeyron (1839-1901), primer director de la  la Revue de geographie fundada en 1877. A partir de la década de 1870 empezaría a destacarse el papel de la geografía física como fundamento de la enseñanza geográfica, se adoptó un orden metódico en la exposición de las diversas partes de la geografía fuese general, histórica, polítíca o económica, y se expandió el empleo del mapa mural y el trazado del mapa en el encerado en presencia del alumno, convirtiéndose estos procedimientos didácticos en los principales dispositivos de la enseñanza geográfica.

El metodólogo Ballester, amante de una cultura de la precisión que se abría paso en la sociedad española de aquella época derivado de la mentalidad positivista, consideró relevantes estas propuestas e iniciativas docentes pues “se sabe por experiencia que en un estudio cualquiera el análisis debe preceder y preparar la síntesis si se quieren obtener buenos resultados. El análisis permite al espíritu adquirir un conocimiento exacto y completo de las cosas mediante la descomposición razonada de las partes que constituyen el todo.”

Otra  de las cuestiones que a Rafael Ballester, como profesor de geografía e historia, le interesó más de la renovación metodológica impulsada por Levasseur y sus seguidores fue la importancia concedida a la concordancia entre los estudios geográficos y los estudios históricos. Esta fue una de las cuestiones más debatidas en el segundo congreso internacional de geografía celebrado en París en 1875 y de sus conclusiones se derivó el axioma “nada de historia sin geografía”, pues la historia de un país se explicaba por su geografía. A partir de entonces en Francia los profesores de geografía e historia estaban separados pero sus enseñanzas convergían en un punto común, situación que en España no se producía dada la completa separación entre la enseñanza de la geografía y la de la historia.

Pero la presentación de las propuestas concretas de Rafael Ballester y Castell sobre la mejora de la enseñanza de la geografía en los institutos españoles de aquella época de principios del siglo XX se hará más adelante. Sí quisiera señalar para finalizar este post que las tempranas preocupaciones de ese joven profesor mallorquín por la importancia del mapa para la enseñanza de la geografía le acompañarían durante toda su labor docente y le impulsarían años adelante, en 1923, a elaborar un atlas de geografía, poco conocido y por tanto no apreciado, del que a lo largo de más de dos décadas se hicieron diversas ediciones, publicadas por la editorial gerundense Dalmau Carles Pla.

Ballester Geografia Atlas Segundo grado

Ballester Geografia Atlas edit Dalmau 1935